Puedes sufrir de calambres en las piernas y orinar con más frecuencia
Tu bebé sigue creciendo de manera acelerada, y tú creces con él. Adaptarse a una gran barriga no es fácil; a veces puede ser difícil mantener el equilibrio porque tu centro de gravedad se desplaza hacia adelante. No tengas miedo si te caes por accidente, ya que tu cuerpo suaviza el golpe para el bebé; no obstante, no dejes de informar a tu médico si esto sucede.
Es probable que te resulte difícil conciliar el sueño debido al cambio de forma de tu cuerpo. Si es posible, descansa durante el día y coloca almohadas debajo del abdomen y entre las piernas para que te sientas más cómoda. Lo mejor es dormir de lado [1].
A medida que un bebé crece y aumenta la presión sobre los órganos circundantes, muchas mujeres embarazadas se quejan de dificultad para respirar. Las dificultades en la respiración también ocurren cuando el bebé patea hacia los pulmones. No te alarmes por esto; sólo trata de mantener una postura correcta, para así lograr espacio adicional para tus pulmones [2].
Durante este período, la circulación en las piernas puede verse afectada y causar calambres, con mayor frecuencia durante la noche. Para aliviar los calambres, estira y flexiona las piernas, también puedes girarlas en el sentido de las manecillas del reloj y en sentido contrario. Este ejercicio mejora la circulación de la sangre [3].
También es posible que tengas una mayor necesidad de orinar debido a que tu bebé presiona la vejiga. Así que bebe mucha agua durante el día, pero evita tomar líquidos en la última hora de la noche, para así evitar las idas al baño durante la madrugada, ya que ello puede interrumpir tu sueño de por sí ya alterado.
Algunas mujeres se benefician al hacer ejercicios simples que pueden aliviar la presión que el útero ejerce sobre la vejiga: por ejemplo, puedes pararte junto a una mesa o pared donde puedas usar una mano para estabilizarte y mover suavemente tu centro de gravedad hacia atrás y hacia adelante, con un ligero movimiento de balanceo.
La orina también puede gotear de manera involuntaria, en especial cuando te ríes, toses o estornudas. Para evitar que esto suceda, puedes realizar ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Comenta este tema con tu médico [2, 4].
Si estás esperando gemelos
Esta semana se te realizará un ultrasonido, podrás ver cómo están posicionados los gemelos y hablar sobre el plan de parto con tu médico con anticipación. Si ambos niños están de cabeza, entonces existe la posibilidad de un parto natural. En todas las demás configuraciones, los médicos preferirán una cesárea. Algunos están dispuestos a aceptar el parto natural si un bebé está en presentación de cabeza y el otro en presentación pélvica [5]. Ahora es el momento de elegir al médico que facilitará el nacimiento de los mellizos y de discutir con él o ella todos los escenarios posibles.
Flujo vaginal
La secreción recurrente del tracto genital es normal. La descarga pegajosa, de un color lechoso claro y una consistencia uniforme no es motivo de preocupación. Sin embargo, una secreción maloliente, de color amarillo verdoso o espumosa, indica una posible infección, en especial si es dolorosa y causa comezón. En este caso, consulta a tu médico. Si notas una secreción sanguinolenta, busca atención médica inmediata [6].
Si ya estás empezando a cansarte del embarazo, recuerda que casi ha terminado y tu bebé llegará pronto. ¡Mantente optimista!





