¡La sonrisa de un bebé es una fuente de alegría para sus padres! ¿Te gustaría verla más seguido? Esto es lo que puedes hacer.
Da palmaditas suaves a tu bebé
Las primeras sonrisas de un bebé suelen surgir del placer físico [1]. Por ejemplo, el bebé se divierte cuando lo meces en tu rodilla o le acaricias un pie. Puedes soplar en su ombligo o hacerle cosquillas en la pancita. Pero no abuses de las cosquillas, pues este tipo de risa es un reflejo, y podría ser que tu bebé realmente no lo esté disfrutando. Si ves que está sobre excitado por las cosquillas, detente.
Atrapa la mirada de tu bebé
Atrae la mirada de tu bebé más seguido. Sonríele y hazle caras. No tengas miedo de hacer el tonto. Lo que estás haciendo es muy beneficioso para el desarrollo mental de tu bebé [2] y aumenta las posibilidades de que te recompense con una sonrisa.
Canta y baila
Los niños disfrutan mucho de la música y el baile, ya que ofrecen una amplia gama de sensaciones. Si tu bebé se divierte, ¡es probable que el resultado sea una gran sonrisa en su carita! Además, a largo plazo desarrollará un vínculo emocional más fuerte con sus padres [3].
Si no confías en tu voz al cantar, intenta imitar sonidos de animales, como cantar como un gallo o rugir como un león. ¡A tu bebé le encantará! Pero de nuevo, ¡no te excedas! En esta etapa, los niños son incapaces de controlar sus emociones y se pueden excitarse demasiado o empezar a llorar.







