Si sientes una ligera contracción rítmica en el vientre, es probable que tu bebé tenga hipo. Aunque el hipo se puede confundir muy fácil con otros pequeños movimientos, los bebés llegan a tener hipo mientras están en el útero.
¿Por qué el bebé tiene hipo mientras se encuentra en el útero?
La ciencia aún no ha descubierto el porqué, ni siquiera sabemos por qué los adultos tienen hipo. El hipo son contracciones del diafragma y es posible que el hipo en el útero se encuentre relacionado con el desarrollo de los pulmones.
El hipo intrauterino fue descrito, por primera vez, por el ginecólogo alemán Mermann en 1887. A lo largo del siglo XX, médicos e investigadores han abordado este tema, calcularon el número de espasmos por minuto, los correlacionaron con la frecuencia cardíaca y el estado del bebé después del parto. Pero aún no está claro por qué algunos bebés tienen hipo y cómo afecta su desarrollo [1].
El hipo son movimientos tan pequeños: ¿por qué lo percibo?
Una contracción repentina del diafragma o hipo, implica un desplazamiento brusco del tórax y el abdomen del feto. Al reaccionar ante tal movimiento inesperado en el espacio del útero, el bebé mueve los brazos y las piernas por reflejo; por lo que resulta difícil no sentir todo el conjunto de movimientos [1].
¿Cómo distingo si se trata de hipo o de una patada?
Es por completo subjetivo: lo que mamá considera hipo es hipo. En Australia se llevó a cabo un estudio a gran escala sobre este tema [2]. A las mujeres de más de 28 semanas de gestación se les pidió que no contaran, sino que describieran los movimientos del bebé. Si descartamos todas las frases e imágenes poéticas, resulta que los bebés realizan dos movimientos básicos: “empujar” e “hipo”. Es decir, las mujeres embarazadas los suelen distinguir por grandes movimientos del cuerpo o las extremidades y pequeños y rítmicos. Y si el bebé mueve la palma de la mano o tiene hipo, en realidad no es muy importante.
El doce por ciento de las madres notó que los movimientos se vuelven más frecuentes durante o después de las comidas [2]. Dado que el hipo en los adultos a menudo se asocia con comer en exceso [3], tendemos a transferir nuestras ideas sobre causa y efecto también al bebé.






