La lactancia materna tiene muchos beneficios y es una de las formas más efectivas de garantizar la salud y la supervivencia de un niño [1]. Sin embargo, hay varias razones por las que algunas madres pueden optar por usar fórmula en lugar de leche materna para sus bebés.
La recomendación es comenzar a amamantar inmediatamente después de que nazca tu bebé, ya que la leche materna es el alimento ideal. Es segura y limpia y contiene anticuerpos que ayudan a proteger contra muchas enfermedades infantiles comunes [1]. Es el alimento más equilibrado para un bebé, es de fácil digestión y contiene vitaminas y microelementos en proporciones óptimas. La lactancia materna también es beneficiosa para las madres, ya que reduce el sangrado vaginal y ayuda a que el útero vuelva rápidamente a su tamaño original. Además, la lactancia materna puede ofrecer protección contra el cáncer de mama y de ovarios. Las mujeres que amamantan también pueden perder peso más rápido después del parto [2]. La lactancia también puede tener beneficios emocionales ya que puede ser una experiencia bonita y afectiva entre la madre y el bebé.
Sin embargo, este no es el caso para todas. Para algunas mujeres, amamantar puede ser doloroso y algunas (sin que sea su culpa) no producen suficiente leche. También existen casos en que la mamá toma medicamentos incompatibles con la lactancia [3]. Una madre nunca debe sentirse avergonzada de cambiar a la fórmula si tiene que hacerlo o si así lo decide.
¿Es correcto amamantar en público?
Cuando amamantas a tu hijo, le proporcionas nutrición de forma natural. Desafortunadamente, debido a que los senos de las mujeres están muy sexualizados, algunas personas consideran amamantar en público como un acto desagradable [4]. Muchas mujeres experimentan sentimientos de incomodidad, vergüenza o estigma cuando amamantan debido a las normas culturales y sociales. Pero la lactancia es un proceso normal y saludable y tienes derecho a alimentar a tu hijo en público si así lo deseas.
Si elijo usar fórmula, ¿la gente me va a juzgar?
Desde hace tiempo existe un fuerte movimiento a nivel mundial que promueve la lactancia materna para apoyar a las madres que quieren amamantar. Este movimiento responde a nociones anteriores que consideraban la lactancia materna como algo indigno o solo para los pobres. Algunos fabricantes incluso comercializaban la fórmula como una opción más saludable que la leche materna. La desinformación generalizada en torno a la lactancia materna creó un estigma en torno a cómo se debe alimentar a los bebés. Sin embargo, es importante recordar que tú tienes el poder de elegir la forma de alimentación que les funcione mejor a ti y a tu bebé.
Las mujeres a las que les resulta difícil amamantar pueden sentir que están siendo juzgadas, pero recuerda que la decisión es tuya y de nadie más. Las personas que juzgan pueden no conocer tus circunstancias. Tienes la opción de evitarlas o educarlas y estás en todo tu derecho de hacer lo que sientas mejor para ti y tu bebé.
¿Es egoísta no amamantar?
En primer lugar, es tu cuerpo, tu bebé y tu elección. Nadie tiene derecho a juzgarte o insultarte y la maternidad es diferente para cada quien. Si te resulta difícil amamantar y has buscado el apoyo de asesores de lactancia sin éxito, entonces es mejor cambiar la fórmula. Esta decisión no es egoísta en absoluto. Estás cuidando a tu bebé y brindándole la mejor opción disponible para ti [3].
¿Puede la fórmula hacerle daño a mi bebé?
La fórmula no es dañina de ninguna manera; está diseñada para promover el crecimiento y desarrollo de tu bebé. Cuando la lactancia materna no es viable, la fórmula es la opción más inteligente [3].
Todavía estoy preocupada. ¿Mi bebé me reconocerá como su “mami” si no le doy pecho?
Independientemente de cómo elijas alimentar a tu bebé, mamá es quien los abraza, responde a sus necesidades y calma su llanto. La manera en que le das de comer a tu hijo no tiene nada que ver con tu competencia como madre [3]. Los bebés necesitan mucho más que comida; necesitan amor, cuidado, atención, aceptación y calidez, y nada de esto se transmite exclusivamente a través de la leche materna.
Este artículo fue creado en asociación con el UNFPA, la agencia de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas.






