El embarazo y el parto por supuesto que afectan tu figura, pero es posible perder ese peso después del nacimiento con algunos consejos saludables.
Sé realista
Las celebridades en Instagram pueden mostrar sus figuras perfectas dentro de un par de meses después de dar a luz; pero ello no significa que así sea para ti. Los estudios muestran que el 75% de las mujeres necesitan más de un año para recuperar su peso anterior al embarazo [1]. Así que no intentes batir ningún récord.
Pierde peso de manera gradual
Seguir una dieta estricta después del parto es perjudicial para la salud, debido a que necesitas una dieta completa para que tu cuerpo pueda recuperarse. Además, las madres lactantes necesitan consumir por lo menos 1,800 calorías por día [2], pues tu cuerpo utilizará de manera eficiente todas esas calorías para alimentar a tu nuevo bebé [3]. No sólo es bueno para el bebé, sino que también ayuda a perder peso; ya que, para producir leche, quemas muchas células grasas que almacenaste durante el embarazo [4].
Elige alimentos saludables
Consume alimentos con alto contenido proteico: pollo, pavo y otras carnes magras, pescado bajo en grasa, productos lácteos, huevos, nueces [5, 6]. Las verduras y los cereales integrales son excelentes: tienen un alto contenido de fibra, lo que es bueno para saciar el hambre [7].
En cambio, los alimentos dulces deben restringirse, en especial las galletas, magdalenas y pasteles envasados, debido a que contienen azúcar y carbohidratos huecos [8]. Evita la comida rápida, la comida preparada en paquetes, las hojuelas de maíz endulzadas y otros desayunos preparados [9] lo más que puedas.
Lleva un diario de comidas
Escribe los alimentos que consumes en un diario o en una aplicación especial. No tienes que contar las calorías, sino que lo principal es saber cuánto comiste y qué tipo de comida fue para ayudarte a elegir alimentos más saludables.
Muévete más
La nutrición es importante, pero la mejor manera de perder peso es por medio de la actividad física. Si has tenido un parto vaginal, cierta actividad es segura unos días después del nacimiento. Con un trabajo de parto complicado y una cesárea, puedes comenzar a hacer ejercicio entre la cuarta y la sexta semana en promedio; pero lo mejor es hablar con tu médico [10].
Empieza de forma gradual: haz ejercicios de estiramiento ligero y sal a caminar. Más tarde, puedes agregar entrenamiento de fuerza [10]. Si realizabas ejercicio de manera cotidiana antes del embarazo, puedes volver a las normas anteriores poco a poco [11].
Para perder peso, debes moverte al menos 150 minutos a la semana, por lo que es mejor distribuir la actividad de manera uniforme; así que intenta caminar durante 30 minutos todos los días [11].
Si no tienes tiempo para entrenar, lleva a tu bebé a caminar en su carriola. Cuando no tengas suficiente fuerza de voluntad para los ejercicios, puedes inscribirte en clases grupales; pues ahí pueden ayudarte a mantenerte motivada [10].





