Hay un sinfín de chistes sobre el estado de ánimo de una mujer embarazada y, sin embargo, los cambios de humor no son motivo de risa.
Todo el mundo sabe que los cambios de humor son causados por la afluencia de hormonas durante el embarazo. Estas hormonas, necesarias para el desarrollo del bebé, tienen, digamos, efectos secundarios. Pueden provocar ansiedad, lágrimas o enfado [1, 2]. Pero no debes culpar de todo a las hormonas. Durante el embarazo, una de las principales fuentes de estrés es la cantidad de incógnitas que te pueden surgir [3, 4, 5]. Todo cambia muy rápido y tu cabeza está llena de distintos pensamientos: la salud del bebé, el próximo nacimiento, cambios en tu cuerpo o problemas económicos. Estas preocupaciones pueden traducirse en tristezas y arrebatos.
Pero estos arrebatos son beneficiosos. Numerosos experimentos, incluido uno realizado por el biólogo Robert Sapolsky, han demostrado que la liberación emocional tiene un efecto positivo sobre la salud [6, 7, 8]. Por lo tanto, es importante comprender la inevitabilidad de los cambios de humor, al menos en el primer trimestre, hasta que disminuyan las tormentas hormonales. También es una buena idea para aliviar la tensión nerviosa. Aquí tienes algunas formas positivas para hacerlo:
Habla con tus seres queridos
Lo mejor que puedes hacer es hablar con tu pareja y tus seres queridos. Diles cómo te sientes. Explícales que no siempre puedes controlar tus emociones. También es una buena idea decirles que los amas y los aprecias, sobre todo cuando son los receptores de uno de tus cambios de humor.
En momentos de estrés, una conversación cálida ayuda a liberar la tensión y a relajarse [9, 10]. Tu pareja también se beneficiará de tener el espacio para compartir tus sentimientos. Si a tu pareja no le gusta sumergirse en tus emociones, haz una pregunta tan simple como "¿Qué estás sintiendo ahora?" esto puede ayudarlos a abrirse. Es una buena idea crear un espacio tranquilo y relajante cuando se habla de corazón a corazón para que nadie perciba que las preocupaciones se perciben como insultos [11].
Abrazo
El contacto con tus seres queridos puede mejorar significativamente tu bienestar. La investigación científica sugiere que los abrazos, las caricias y otras formas de afecto reducen la presión arterial y disminuyen la cantidad de hormonas del estrés en la sangre [12, 13]. Dile a tu pareja que ahora necesitas más ternura, cariño y atención. Bésalo, abrázalo y pasen más tiempo juntos. Esta es una buena forma de manejar las emociones negativas repentinas.
Quédate en el aquí y ahora
Tómate el tiempo para realizar actividades agradables que reduzcan la tensión; puede ser meditación, pintura, baile o cualquier cosa creativa. Cuando tus pensamientos estén completamente ocupados con lo que está sucediendo en el momento, no habrá lugar para la ansiedad en tu cabeza [11].
Relajarse
Los cambios emocionales serán menos dramáticos si duermes lo suficiente y descansas más. Si es posible, no cargues con temas innecesarios y organiza una hora tranquila por la tarde para relajarte [14].







