La tormenta emocional de las primeras semanas de embarazo puede ser muy difícil: ¿cómo adaptarte?
Come bien
Evita la comida grasosa y muy dulce: se ha demostrado que la misma contribuye al aumento del estrés durante el embarazo [1]. Trata de escoger comida rica en proteína y fibra, así que ingiere más frutas y vegetales.
Duerme más
Es posible que te preguntes: “¿aún más? Si ya duermo todo el tiempo.” Lo que ocurre es que la calidad del sueño de las embarazadas no es buena. En el embarazo la fase del sueño profundo es menor y es justo en ella cuando el organismo recupera las fuerzas. Además, te despiertas más temprano de lo habitual [2].
Por eso ahora no puede haber demasiado sueño. Entonces, mientras más duermes, menor es el nivel de estrés, o por lo menos, es lo que dicen las investigaciones científicas [3]. De ser posible, acuéstate lo más pronto posible. Y también toma una siesta por el día.
Practica deporte
Los ejercicios físicos no sólo mejoran el estado físico, sino también ayudan a combatir el estrés: bajan el riesgo de la depresión y los trastornos de ansiedad de las embarazadas [4].
Además, el deporte es seguro para las embarazadas. Sólo debes evitar los juegos de contacto como el futbol, el baloncesto, el balonmano, el surf, el esquí de montaña y la gimnasia.
Pero si no eres aficionada al deporte, no hace falta que te atormentes cada día yendo a un gimnasio. Con caminar unos 30 minutos por día será suficiente. Es probable que te sientas mejor haciendo deporte junto a alguien; así que puedes inscribirte a las actividades en grupo, por ejemplo, al yoga para embarazadas [5].
Comparte tus emociones con tus seres queridos
Diles que no siempre eres capaz de controlar tus emociones, por eso tu conducta puede parecer extraña, aterradora o irritante. Esto es muy importante, porque tu pareja y sus parientes pueden sentirse confundidos y no entender qué pasa por tu mente. Entonces, si les explicas la situación, evitarás muchas ofensas y malentendidos.
Esperamos que tus seres queridos puedan comprenderte. Las investigaciones han demostrado que las mujeres embarazadas que cuentan con el respaldo familiar, soportan de mejor manera las dificultades emocionales [6].
Habla con otras embarazadas
Seguro que muchas de ellas podrán comprenderte y apoyarte. Si entre tus conocidas no hay embarazadas, puedes explorar en los grupos temáticos que existen en las redes sociales. Algunos de ellos pasan a encuentros en la vida real.
Deja de buscar en Google
Los cambios de humor a menudo son causados por la fuerte angustia. El mismo se trata de un estado natural para el comienzo del embarazo, en especial si eres propensa a las frustraciones. Así que no es necesario leer los artículos y pasar día y noche en los foros temáticos. Sin embargo, hasta la información segura que se puede diferenciar, por ejemplo, por las referencias a las fuentes científicas, no podrá solucionar tu problema. Tienes que hablar sobre todas tus inquietudes en la cita con el médico [7].
Sé tolerante contigo misma
Esto no es fácil, sobre todo si estás acostumbrada a siempre a hacer cualquier cosa lo mejor posible. Sin embargo, el embarazo no se trata de una competencia. No tienes que mostrar un resultado ni ser fiel a ningún ideal [7].
Permítete algunos errores. No te culpes por sentirte frágil, irritable o por llorar. No eres culpable de nada. No tienes por qué exigirte firmeza de hierro ni alegría constante. Además, está demostrado científicamente que es bueno expresar tales emociones y permitirse experimentarlas [8].







