Después del nacimiento del bebé, la irritabilidad, la ansiedad y la falta de energía pueden afectar a mamá; ¿pero sabías que el nuevo papá también puede experimentar los síntomas comunes de la depresión posparto?
Aunque rara vez se diagnostica o incluso se habla de ello, los estudios muestran que hasta el 26% de los nuevos padres experimentan depresión posparto [1]. Además, los síntomas pueden persistir hasta cinco años y la intensidad de los síntomas puede aumentar con el tiempo [2]. Se trata de un problema grave, ya que la depresión afecta la relación entre padre y bebé. De esta manera, papá le sonreirá menos al bebé, pasará poco tiempo conviviendo y jugando con él, y estará más irritable con su llanto y su mal humor. A su vez, el desarrollo emocional y cognitivo del bebé se ve verá afectado de forma negativa [3].
¿Qué causa esta depresión?
Los papás, como las mamás, experimentan un ajuste hormonal dramático después del nacimiento del bebé. Sus niveles de oxitocina y estrógeno se elevan, mientras que la testosterona disminuye; lo cual los lleva a sentirse más cariñosos y solidarios, así como menos agresivos [3].
No obstante, y de manera desafortunada, este cambio hormonal tiene efectos secundarios. ¿Recuerda que la pobre mamá sintió esos locos cambios de humor hace unos meses? Ahora es el turno de papá. Y también hay que agregar las noches de insomnio y el estrés de vivir con un bebé; los papás tienden a sentirse abrumados [4].
¿Algunos papás están más predispuestos a la depresión posparto?
¡Sí! Resulta más común en padres jóvenes (menores de 25 años) y en aquéllos que con anterioridad han sufrido trastornos de ansiedad. Su riesgo aumenta con las dificultades económicas, la tensión en la relación y cuando el bebé no duerme mucho o llora bastante [5]. Además, la depresión posparto es una aflicción familiar; ya que, si la madre sufre de tal depresión, su pareja tiene una mayor probabilidad de experimentarla también [6].
¿Cómo puedo saber si en realidad es depresión?
Puede parecer un poco de “estrés,” pero un padre deprimido parecerá abatido, desesperanzado, muy irritable y puede estar plagado de preocupaciones y temores por el futuro. Asimismo, un padre deprimido puede tener ataques de ira o pelearse con su pareja, otros familiares y amigos cercanos. Además, el insomnio, los dolores de cabeza y los problemas digestivos también son comunes [5].
Ahora bien, cuando se trata de “estrés” común o de un mal día, el malestar puede durar un poco y aliviarse con una buena noche de sueño, un poco de ejercicio o una noche de fiesta con buenos amigos; pero con la depresión, todo esto no parece ser de mucha ayuda y, por lo general, la situación empeora con el tiempo [4].
¿Qué puedo hacer si mi pareja parece deprimida?
El primer paso es ayudar a tu pareja a reconocer el problema, debido a que muchos papás lo ignoran y tratan de mantenerse ocupados o distraerse. A menudo no se dan cuenta de lo mal que se sienten en realidad, cuánto tiempo se han sentido así o cómo está afectando sus vidas y relaciones. Es difícil, para muchos hombres, ser vulnerables debido a las normas y estereotipos sociales, y los mismos síntomas depresivos pueden aislarlos bastante [4].
Ahora bien, hacer preguntas generales como: “¿cómo te sientes?,” probablemente no te lleve a ninguna parte. Mejor prueba con otras más concretas: “¿estás preocupado por la crianza de nuestro hijo?” o “¿echas de menos algo desde que nació el bebé?” También puedes ser más directa: “¿te sientes asustado?” “¿Te sientes impotente?” “¿Sientes que ya no eres tú mismo?”
Sin duda resulta maravilloso que tu pareja quiera tener esta conversación contigo. Sin embargo, muchos hombres deprimidos no quieren hablar de ello, así que prepárate para que esta conversación no sea nada fácil.
¿Qué hacemos si la depresión persiste o empeora?
Lo mejor consiste en ponerse en contacto con un terapeuta autorizado. Algunos de ellos tienen experiencia específica trabajando con nuevos padres, por lo que sería un profesional ideal con quien charlar. Tu terapeuta tendrá diversos métodos para tratar la depresión de manera efectiva y también podrá dirigirte con un psiquiatra de ser necesario. Pero recuerda que, con tratamiento, la depresión es manejable y se puede curar para que logres disfrutar de tu vida como nuevo padre.






