La forma más segura y natural de que el bebé nazca por parto vaginal es de cabeza. Ahora bien, a medida que se acerca la fecha de parto, el bebé comenzará a ponerse “cabeza abajo,” de modo que nacerá en esa posición.
Cuando el bebé se coloca con los pies por delante o se sienta “con el lado derecho hacia arriba,” lo llamamos de nalgas. En el 90% de los casos, un bebé de nalgas tendrá que nacer por medio de cesárea [1].
¿Cuándo debemos preocuparnos por la posición del bebé?
Alrededor de la semana 37, el bebé, por lo normal, ya es tan grande que no puede darse la vuelta por sí solo; ya no hay suficiente espacio en el útero. Cuando sucede que se encuentra de nalgas en este punto, tu médico puede recetar una maniobra obstétrica externa, en la que intentará girar al bebé colocando las manos sobre tu abdomen y manipulando su posición [1]; lo cual puede resultar doloroso.
En la semana 28 de embarazo, uno de cada cuatro bebés nace de nalgas, lo cual disminuye al 15% de los bebés en la semana 32 y al 3 ó 4% en el momento del parto [2]. En ocasiones, sólo es cuestión de esperar a que el bebé se dé la vuelta.
No quiero esperar tanto: ¿hay algo que pueda hacer para ayudar al bebé a girar?
Ten en cuenta que cuando un médico acomoda al bebé en el hospital con el equipo y las precauciones adecuadas, la tasa de éxito es del 86%, sin embargo, existen alternativas. Los estudios demuestran que métodos como el yoga y la acupuntura tienen una tasa de éxito del 65% [3].
Ahora bien, se exploran métodos alternativos no sólo por ansiedad o para garantizar la salud del bebé; sino también porque pueden ser más rentables que esperar hasta el final del embarazo y utilizar los recursos del hospital. Una simulación mostró que la acupuntura realizada en la semana 33 en una futura mamá con un bebé de nalgas produjo un 20% más de posibilidades de que el bebé girara, en comparación con no hacer nada. Los investigadores notaron que el costo de estimular los dedos meñiques de mamá (a través de la moxibustión) era bastante menor que el costo de una cesárea [4].
¿Cómo funcionan estos métodos alternativos?
La mayoría de los estudios sobre acupuntura se centraron en la moxibustión. Moxa es un cono o palo de hojas de artemisa molidas que se quema en o cerca de los puntos de acupuntura. Se cree que actúa estimulando la corteza suprarrenal, cambiando los niveles sanguíneos de estrógeno y prostaglandina; lo cual aumenta la sensibilidad del útero y estimula la actividad motora del bebé. En otras palabras: activa al bebé. Una vez que el bebé está más activo, puede encontrar su camino hacia la posición de cabeza hacia abajo [3].
Puede imitar esta técnica en casa aplicando pasta de jengibre en los dedos meñiques antes de acostarse. Los dedos de los pies deben estar calientes y el bebé debe comenzar a moverse más. No se han informado riesgos con este método [3].
Los médicos y las parteras también recomiendan posturas de yoga, como “el puente”, donde te acuestas y luego levantas la pelvis lo más alto que pueda hacia el techo, utilizando el resto de tu cuerpo como apoyo. Sin embargo, no existe evidencia de que las posturas de yoga tengan un efecto positivo o negativo en la posición de nalgas [3].






