Si nunca has visto a una nueva mamá amamantando por primera vez, puedes imaginar que amamantar se trata de algo sencillo: hay pecho, hay bebé y ¡voilà! No obstante, el cien por ciento de las madres experimentadas saben que es más complicado que eso. La mayoría de las madres enfrentan algún tipo de desafío cuando comienzan a amamantar, y es algo totalmente normal tener dificultades para aprender esta nueva habilidad [1]. Ahora bien, por lo general, se necesita de un buen cuidado de los pezones y aquí te compartimos lo que necesitas saber.
¿Tengo que desinfectar mis pezones antes de amamantar?
¡En definitiva, claro que no! El olor de mamá y del calostro es familiar para el bebé desde el momento mismo del nacimiento; así que lavarlo desalentaría al bebé de amamantar [1]. Además, el lavado frecuente resecará los pezones y aumentará la probabilidad de que se agrieten: ¡Ay [2]!
¿Qué hago si mis pezones se inflaman y me duelen?
La mejor medicina, tanto para la madre como para el bebé, es la leche materna. Después de la ducha, exprime un poco de leche y úntala en el pezón y la areola, ya que se trata de un excelente agente emoliente y cicatrizante de heridas [2].
Por otra parte, rara vez una infección en los pezones adoloridos requiera medicamentos; no obstante, si hay sangre o pus, tu médico puede analizar la secreción. Debido a que puede tratarse de una infección bacteriana (con mayor frecuencia estreptocócica o estafilocócica) o una infección por hongos como aftas (candidiasis) [3].
Si resulta ser una infección, ¿puedo seguir alimentando a mi bebé?
Por lo general, no. Si la infección es bacteriana, a la madre se le pueden recetar antibióticos orales; y, en este caso, el médico decidirá de acuerdo a la clase de los mismos y al estado del bebé. Así que es posible que requieras de extraerte leche durante varios días para mantener la lactancia [2]. En cambio, si se trata de un hongo Cándida (aftas), el médico te recetará cremas o ungüentos antimicóticos, que deben aplicarse en el pezón después de lactar. Asimismo, es probable que se le recete el mismo medicamento al bebé para untarle en las encías afectadas por la candidiasis. Dependiendo de cuánto se haya propagado la infección, la misma desaparecerá después de una o hasta tres semanas [3].
Si no hay infección, ¿cuáles ungüentos ayudarán?
No hay evidencia de que algún agente cicatrizante de heridas funcione en realidad; por lo cual. tendrás que limitarte a usar leche materna para los pezones adoloridos [2]. Sin embargo, las almohadillas de gel para lactancia que se aplican de forma directa al seno son fáciles de usar y ayudan a calmar el dolor en los pezones.
¿Por qué me duelen y se agrietan los pezones?
En el 90% de los casos, el dolor y las grietas tienen al menos dos o tres causas [3]. La más común es que el bebé se encuentre en una posición incorrecta cuando se alimenta: si el bebé no lo toma bien, hará que el pezón se agriete o duela [2, 3]. Platica con un asesor de lactancia para que te ayude a lograr un buen agarre con tu bebé si sientes dolor mientras amamantas. Ella o él te entrenará y te dará consejos sobre cómo colocar a tu bebé en tu seno para que lo agarre mejor.
Asimismo, si experimentas algún dolor durante la lactancia, es una buena razón para consultar a un pediatra o especialista en lactancia; debido a que el bebé puede tener:
- un frenillo corto de la lengua (que causa un mal agarre);
- sspasmos de los vasos sanguíneos del cerebro (que provocan mordedura de los pezones);
- malformación del paladar [3].
Además, resulta posible que tengas un bloqueo del conducto de la leche o falta de leche. En estos casos, amamantar con frecuencia es el mejor tratamiento; aunque sí se convierte en algo muy doloroso, que puede surgir entre las comidas [2, 3]. Cualquiera que sea la causa de tu dolor, un asesor de lactancia podrá aconsejarte. Si bien la lactancia materna no debería ser dolorosa, es bastante normal experimentar desafíos durante la lactancia, en especial para las madres primerizas.






