Recopilamos recomendaciones de madres que ya pasaron por los retos a los que te puedes enfrentar y que han dado a luz con éxito [1].
1. Encuentra una clínica de diseño accesible si usas silla de ruedas
Las personas con discapacidad tienen derecho a recibir atención médica en cualquier clínica [2]. Sin embargo, no todas están equipadas de forma adecuada. Busca con anticipación una clínica habilitada para pacientes con discapacidad, donde puedas recibir atención prenatal.
La clínica debe tener [2, 3]:
Rampas de acceso.
Puertas amplias por las que puedas pasar en silla de ruedas.
Consultorios espaciosos donde puedas maniobrar con tu silla de ruedas (o al menos uno si la clínica es pequeña).
Camillas de examen con altura ajustable.
Báscula para personas en silla de ruedas.
Elevadores.
Camillas adecuadas.
En México, si estás afiliada al IMSS, puedes solicitar informes sobre la manera en que se tratará tu caso en las oficinas correspondientes del área de maternidad y consultar con el departamento de Trabajo Social. Si te vas a atender en una clínica privada, habla con tu doctor y el personal de la clínica sobre tu situación.
La Norma Oficial Mexicana NOM-015-SSA-2023 para la atención médica integral a personas con discapacidad, indica que hospitales, clínicas, centros de rehabilitación y consultorios tanto públicos y privados del país, así como personal de salud, deben adaptarse a las disposiciones de esta norma, que busca consolidar la atención médica sin discriminación para personas con discapacidad [4].
2. Busca apoyo de alguien que ya vivió la experiencia
Contar con el apoyo de alguien que ya vivió lo que tú estás viviendo es muy importante. En tu caso, lo ideal es que establezcas contacto con una mujer con un diagnóstico similar al tuyo, que haya dado a luz recientemente. Ella te puede aconsejar sobre cómo comunicarte con tus médicos, dónde atenderte, cómo defender tus derechos y brindarte apoyo emocional. Consulta con tu clínica para saber cómo puedes encontrar un grupo o persona que te brinde de apoyo.
3. Sé persistente
Aunque tienes derecho a recibir atención médica integral, no siempre es fácil obtenerla, ya que los médicos a menudo carecen de tiempo y conocimientos para examinar a las mujeres embarazadas con discapacidades [5]; esta es una problemática global [6]. Mujeres con discapacidad que ya han dado a luz recomiendan ser proactivas y:
Hacer preguntas y demostrar que te preocupas por tu salud y el bienestar de tu bebé.
Llevar a alguien contigo a las consultas para que te ayude a moverte de la silla a la camilla de examen.
Informar al médico de antemano si tienes problemas de audición o visión, en lugar de que los sepa durante la primera consulta.
Si se te niega la asistencia médica o la consulta se realiza de manera negligente (no te trasladan de la silla de ruedas a una mesa especializada, no te ordenan pruebas obligatorias, realizan la consulta demasiado rápido, etc.), puedes informar de la situación en las oficinas pertinentes de tu clínica IMSS o de la institución privada en la que te estés atendiendo.
4. Elabora un plan de parto
Es un mito que las mujeres embarazadas con discapacidad solo pueden dar a luz mediante cesárea [7]. Sin embargo, en caso de enfermedades de la columna vertebral, es importante discutir con anticipación la posibilidad de anestesia epidural con tu médico, y en caso de lesiones en la médula espinal, debes hablar con tu médico sobre cómo darte cuenta del inicio del trabajo de parto.
Pide que te muestren la sala de partos en el hospital, ¿hay suficiente espacio en las puertas? ¿Hay asiento en la regadera? También debes decidir, junto con el personal del hospital y tus seres queridos, quién te ayudará con tu higiene personal y el cuidado del bebé inmediatamente después del parto.
5. Equipa tu hogar con anticipación
Trata de planificar ciertos detalles domésticos durante el embarazo para que no gastes tiempo y energía en ellos después del parto. En particular:
Ajusta la cuna y el cambiador a una altura cómoda para ti.
Si es posible, crea espacio adicional en tu hogar (ya que, incluso una casa adaptada a las discapacidades se puede volver incómoda después de tener un bebé).
Planifica el proceso de baño de tu bebé o busca ayuda.
Un terapeuta ocupacional, especializado en dispositivos y adaptaciones para personas con discapacidades funcionales, puede ayudarte a modificar tu hogar.






