Los expertos aconsejan a los padres evitar exponer a sus bebés a los videos. Tanto la Organización Mundial de la Salud como la Academia Americana de Pediatría lanzan advertencias sobre este tema [1, 2].
La recomendación general es no exponer a los bebés a los medios digitales antes de los 18 - 24 meses de edad. La excepción que aceptan los pediatras es cuando el bebé participa en un video chat con sus familiares [2].
Pero, ¿no son buenas las imágenes coloridas para el desarrollo del cerebro del bebé? Los niños pequeños tienen dificultades para entender lo que ven en una pantalla y cómo se relaciona con el mundo que los rodea. Aprenden y crecen interactuando con los padres y escuchándolos hablar [2]. Una mejor alternativa sería hablar con tu hijo y leerle un libro.
Los investigadores intentan identificar los riesgos específicos que el video representa para los bebés. Hasta ahora, no hay evidencia suficiente para señalarlos. Un estudio en el que participaron 329 niños, encontró que cuando la televisión está encendida como ruido de fondo, la comunicación entre los padres y el bebé es menos eficiente. La actividad del habla de los adultos disminuye, así como el murmulo y balbuceo de los niños [3]. Menos palabras de los padres pueden significar menos aprendizaje para los bebés.







