Incluso cuando no paras en todo el día, puedes encontrar maneras de darte un mini-spa. ¡Aquí te decimos cómo!
Cuida tu cara
Humedece un paño suave con agua tibia y colócalo sobre tu rostro. Es mejor hacerlo antes de acostarte, ya que es muy relajante. Cualquier minuto que tengas libre es bueno, siempre y cuando no lleves maquillaje.
Relaja tu cuerpo
No necesitas productos especiales. Con un poco de aceite de oliva o de coco masajea ligeramente aquellas partes de tu cuerpo en donde sientas pesadez o tensión. ¡Te prometemos que la sensación es muy agradable! Si hidratas y limpias tu piel, tendrás un beneficio extra [1, 2].
Descansa tus ojos
Tu aliado es una máscara de vapor. Puedes sentir el efecto en un par de minutos. El vapor caliente alivia la tensión, refresca la piel alrededor de los ojos, elimina la sequedad y el ardor. ¡Te mereces este descanso!







