¡De cualquier manera, eres la mejor mamá que tu bebé podría tener!
La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Tiene el equilibrio perfecto de vitaminas y oligoelementos, fortalece el sistema inmunológico y reduce el riesgo de muchas enfermedades. Y, por supuesto, ayuda a establecer un vínculo emocional entre la mamá y el bebé [1].
Pero si no puedes amamantarlo, es posible que te sientas abrumada al saber todos los beneficios que tú y tu bebé se pueden perder. Podrías experimentar vergüenza, incomodidad o incluso culpa. Aquí te compartimos siete maneras para lidiar con las emociones que surgen al no poder amamantar a tu bebé.
Acepta tus sentimientos
Es normal que te sientas frustrada, deprimida o enojada. No tienes que reprimir estas emociones ya que son naturales.
Más información sobre la alimentación artificial
La OMS estima que la leche materna es el alimento ideal para los bebés [2]. Sin embargo, una fórmula de calidad es una buena alternativa a la lactancia materna y tiene todo lo que tu bebé necesita para su crecimiento y desarrollo. Pregunta a tu pediatra por las opciones y elije la mejor.
Convierte la alimentación con biberón en una experiencia íntima
Puedes establecer un sólido vínculo con tu bebé aun cuando no puedas amamantarle. Cuando alimentes al bebé, mírale a los ojos, háblale y cántale.
No olvides el contacto físico
Sostén a tu bebé en brazos a menudo, mantenle cerca de ti, bésale y acurrúcale tanto como quieras. Estas tiernas acciones ayudan a fortalecer el vínculo emocional con tu bebé.
No te compares con otras personas
La experiencia de cada mamá es única. El amor y el cuidado vienen de muchas maneras diferentes.
Recuerda tu fortaleza
Toma nota mental de todas las cosas que haces para ser una mamá receptiva, atenta y amorosa. Son muchas y deberías sentirte bien con todas.
Piensa en una frase alentadora que decirte a ti misma
Por ejemplo: "Soy una mamá cariñosa; hago todo lo que puedo para mantener a mi bebé sano y feliz". Repítela tan a menudo como sea posible.







