Al planificar un embarazo, las mamás a menudo sueñan despiertas con el futuro que desean. Pero estas fantasías de maternidad feliz pueden interrumpirse con preocupaciones y qué pasaría si.
Pensar en lo que puede salir mal puede ser aterrador: ¿qué pasa si hay una anomalía genética o un aborto espontáneo? Cuanto más a menudo y más profundamente te sumerjas en estos pensamientos de preocupación, más larga se vuelve la lista de posibles peligros.
¿Por qué me preocupo todo el tiempo?
Preocuparse por el futuro es normal para una persona, especialmente cuando se trata del embarazo y el parto. Está en nuestra naturaleza humana querer estar preparados para todos los resultados posibles. Todo el mundo se preocupa; unos menos, otros más [1].
Cuando se trata de embarazo, la ansiedad solo aumenta. El embarazo nunca es del todo predecible. Los médicos, amigos y publicaciones en las redes sociales hablarán sobre los posibles riesgos. Es posible que hayas visto ejemplos de cosas que van mal [2].
¿Qué puedo hacer para combatir la preocupación?
Acepta que hay cosas que no puedes controlar. Concéntrate en lo que puedes hacer. Está en tu poder seguir las recomendaciones de los médicos, comer de manera saludable y hacer ejercicio. Hazlo, pero sin fanatismo. Algunas mujeres pueden comenzar a preocuparse demasiado por lo que pueden controlar y dar demasiada importancia a las cosas pequeñas. Si terminan comprometiéndose en alguna parte, comienzan a preocuparse y a culparse a sí mismas. Esto solo conduce a más ansiedad. Recuerda que ninguna desviación de las “reglas del embarazo” determinará el resultado [2].
¿Cómo calmo mi ansiedad ahora mismo?
Imagina que tus pensamientos son películas. Las que te visitan durante los momentos de ansiedad son las películas de terror: representan escenarios terribles. Intenta ver la película hasta el final. ¿Cómo termina todo? Pregúntate cómo te sientes al respecto. Si todo sucede como en la película, ¿qué harás? Haz mentalmente una lista de tus acciones: a qué médico llamarás, a quién pedirás ayuda.
Luego exhala y dite a tí misma que este es solo un escenario imaginado. Y hay cientos de otras versiones de la película sobre tu embarazo en el estante. Algunos de ellos son líricos, otros son divertidos y otros son aburridos. Recuerde que la probabilidad de que el escenario de una película de terror se haga realidad es pequeña [1].
Cuando estás preocupada por un futuro incierto, es útil regresar al presente. Comienza a enumerar los elementos que ves frente a ti. Tócalos, siente su textura. Nombra cinco sonidos diferentes que escuches, como el sonido de los autos en la carretera, el tic-tac de un reloj y tu propia respiración.
Otra forma de calmarte es centrar la atención en algo nuevo: ocúpate de una nueva actividad específica. Recuerda la receta de tu comida favorita, enumera mentalmente los libros en tu estantería, cuenta tus inhalaciones y exhalaciones [1].







