No dejes que tu edad te haga sentir que puedes ser mejor o peor mamá. Lo que importa es el amor, el compromiso y las ganas que tengas de maternar. Infórmate pero no te abrumes. Lee, pegunta y aprende pero recuerda que no tienes que saber todo ya en este momento. Puedes ir aprendiendo. Y está bien y es super normal tener miedo.