Durante el embarazo, el cuerpo experimenta molestias de forma periódica. En el caso de embarazos múltiples, las molestias pueden ser más fuertes de lo habitual. ¿Cuáles son los problemas más comunes?
Fatiga
Antes del embarazo, es posible que hayas tenido suficiente energía para el trabajo, la diversión y las tareas del hogar. Pero ahora solo puedes pensar en llegar al sofá. El cansancio físico puede ser muy molesto, ¡no te sientas mal al respecto! Tu cuerpo está haciendo un trabajo muy importante en este momento: dando energía y vitalidad a dos nuevos humanos a la vez. Así que cuídate y descansa más [1].
Hemorroides
Para proporcionar a los bebés todo lo que necesitan, el cuerpo extrae el máximo de nutrientes de los alimentos. Por lo tanto, la cantidad de heces que se produce disminuye. El resultado puede ser estreñimiento, dolor y malestar, lo cual es muy común. Para tratar de mitigar estos síntomas, asegúrate de comer muchos alimentos ricos en fibra y beber más agua [1].
Náuseas y vómitos
Los embarazos gemelares presentan niveles más altos de hCG, estrógeno y progesterona. Y estas hormonas son las responsables de las náuseas del embarazo. Por lo tanto, las mujeres que esperan gemelos pueden llegar a experimentarlas con más frecuencia. Afortunadamente, en el segundo trimestre, el malestar desaparece. Mientras tanto, evita los olores y sabores que te provoquen náuseas, come porciones pequeñas y trata de ser cuidadosa con tus movimientos [1].
Dolor de espalda, hinchazón de piernas e incontinencia urinaria
Todos estos problemas son típicos del embarazo, pero en el caso de los gemelos, definitivamente pueden ser más pronunciados. Si se vuelven difíciles de soportar, habla con tu médico [1].
Reposo en cama
Un embarazo múltiple no significa que tengas que renunciar a una vida normal. Pero a veces los médicos prescriben reposo en cama a las mujeres que esperan gemelos. En tal caso, no hay razón para preocuparte, ya que no significa necesariamente que los bebés estén en riesgo.
Si tu médico ordena reposo en cama, asegúrate de hablar con él o ella en detalle sobre los motivos de su recomendación. Puede ser una fuga de líquido, presión arterial alta, la apertura del cuello uterino u otra cosa. Estar bien informada siempre te ayudará a afrontar mejor las cosas. En ciertas situaciones, los médicos solo querrán que te tomes las cosas con calma y extremes precauciones, dejando que el cuerpo descanse del peso y minimizando cualquier posible riesgo para los bebés.
Si tu médico ordena reposo en cama, asegúrate de seguir sus indicaciones al pie de la letra. Ten en cuenta que lo que realmente estás haciendo es ayudando y cuidando a tus bebés. Además, podrás guardar tu fuerza para cuando nazcan los gemelos, ¡cuando tendrás que hacer acopio de toda la energía que tengas [1]!
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