Ya se te nota un poco la barriguita
Un incremento en el volumen de líquido amniótico, así como el rápido crecimiento del bebé y el aumento en la capa muscular del útero; te conducen a una notable redondez del abdomen.
A medida que el útero se eleva desde la cavidad pélvica, la necesidad de orinar con tanta frecuencia disminuye; asimismo, la presión sobre el recto se reduce, lo que facilita bastante las evacuaciones.
En esta semana, la placenta está desarrollada por completo, lo que significa que desde ahora proporciona la conexión entre tu bebé y tu cuerpo.
Tu volumen de sangre aumentará debido a la formación de circulación sanguínea uteroplacentaria adicional. El volumen aumenta debido a la acumulación de plasma, el componente líquido de la sangre; sin embargo, tu cuerpo no produce tan rápido los elementos que forman la sangre. Como resultado, los glóbulos rojos no se producen en cantidades suficientes, lo que puede provocar anemia gestacional. Asimismo, puedes experimentar debilidad, mareos y manchas parpadeantes en tu visión. Si experimentas alguno de estos síntomas, habla con tu médico sobre un posible tratamiento o suplemento alimenticio.
Por otro lado, tus areolas se oscurecerán y aumentarán de tamaño en esta semana, y una línea en el abdomen desde el ombligo hasta el pubis, la línea negra, se volverá más visible [1]. Todo esto se debe al aumento de la producción de estrógenos y progesterona. Después del nacimiento, la pigmentación desaparece de manera gradual.
Si estás esperando gemelos
El tamaño de un abdomen (o la longitud de la parte superior a la inferior) con dos bebés es generalmente más grande que el de uno con un solo niño. Pero como no siempre es así, este indicador no se puede utilizar para determinar si el embarazo es múltiple. Solo un ultrasonido puede determinar si se trata de un embarazo múltiple [2]. Sin embargo, las madres de mellizos suelen sentirse "enormes", ya que la propia conciencia de que son dos contribuye a sus sentimientos.
Flujo vaginal
Si la cantidad es moderada, que sólo deje una pequeña marca en la ropa interior, de consistencia ligera y uniforme y con olor un poco ácido; no hay nada de qué preocuparse. La microbiota de la vagina está bien equilibrada y no hay infecciones genitales.
Igual que antes, la aparición de secreción sanguinolenta es razón de atención médica inmediata; incluso si las manchas no son abundantes, pero experimentas dolor abdominal, debes recibirla lo antes posible.





