Tu bebé está bien protegido
Durante este periodo de embarazo, el embrión se parece a un renacuajo en forma de C y la membrana amniótica se forma para proteger a tu bebé a lo largo de su crecimiento durante todo el embarazo.
Aunque el bebé aún es muy pequeño, los primeros vasos sanguíneos ya se están formando para crear el sistema circulatorio. Los tubos cardíacos se desarrollan para dar forma a un corazón de dos cámaras, con un ventrículo y una aurícula. Al final de la semana, el corazón del bebé comenzará a latir [1].
El sistema nervioso central también comienza a desarrollarse: se forman segmentos del cerebro y la médula espinal, y el cerebro crea vesículas cerebrales que crecerán para constituir los hemisferios izquierdo y derecho.
El sistema endócrino también se está formando. Arranca con la creación de la tiroides, la paratiroides y las glándulas pituitarias anteriores. Asimismo, las estructuras básicas de los sistemas respiratorio y digestivo inician su formación en esta semana con la tráquea, los pulmones, el hígado y el páncreas.
Además, comienzan a formarse hoyuelos en el lugar donde se encontrarán las orejas del bebé.
Lo que se puede ver en el ultrasonido/ecografía
En esta foto se observa el contorno del útero en crecimiento. El bebé aparece como un pequeño renacuajo flotando en el líquido amniótico y el cerebro se asoma como dos puntos blancos, que terminarán por convertirse en los hemisferios derecho e izquierdo. Los pequeños guiones blancos, en la parte superior e inferior, son el comienzo de los brazos y piernas del bebé.
La pequeña mancha oscura es el corazón que se está formando en el bebé.





