¿Tener hambre extrema es normal?
¡Ahora mamá come por dos!
Durante el primer trimestre, tu cuerpo comienza a producir grandes cantidades de leptina, la "hormona de la saciedad" [1]. Demasiada leptina puede causar una pérdida extrema de apetito y también náuseas, incluso, cuando te sirven tus alimentos favoritos; pero lo que está sucediendo es que tu bebé está "probando" todos los alimentos de tu dieta habitual. Después tus hábitos alimenticios cambian para adaptarse a los gustos del bebé, a medida que tu cuerpo responde de manera positiva o negativa a estos alimentos. Al mismo tiempo, tu sistema digestivo también comienza a adaptarse a un próximo aumento de la ingesta de alimentos [1, 2].
Una vez que se completa este proceso, tu cuerpo aún retiene una gran cantidad de leptina (que los científicos suponen que ayuda a la producción de leche), pero tu cuerpo desactiva la sensibilidad a esta hormona [2]: es así que se llega ¡al hambre extrema!
Aunque puede parecer extremo, tu apetito sólo te hace comer un aproximado de 15% más de lo habitual, para así ingerir las 300 ó 400 calorías diarias adicionales que son necesarias para el crecimiento del bebé [3]. Esto no sólo es perfectamente normal, ¡es muy importante! Lo que ocurre es que se siente raro después de que tu apetito haya disminuido durante el primer trimestre.
Cerca del 7.5% de las mujeres embarazadas experimentan trastornos alimenticios, como la bulimia, los atracones o la anorexia. Estos trastornos no son provocados por el embarazo, sino que son condiciones preexistentes. Incluso algunas mujeres embarazadas, que los padecen, no los experimentan durante el embarazo [4]. Si te encuentras muy concentrada en el conteo de las calorías, cambia tu atención a la nutrición, incluidas las vitaminas y los macro y micronutrientes.






