En 1953, la anestesióloga estadounidense Virginia Apgar publicó un artículo en el que proponía un nuevo sistema para evaluar el estado de un recién nacido y, en reconocimiento a su trabajo, esta escaña recibió su nombre.
¿Qué parámetros se incluyen en esta escala?
Antes de Apgar, la condición de los recién nacidos se evaluaba de manera muy subjetiva: bueno, bueno-malo y malo. La doctora Apgar sugirió cinco parámetros que se pueden medir de forma rápida y sin realizar manipulaciones complejas con el recién nacido; y, al mismo tiempo, permiten evaluar de manera bastante objetiva la condición del bebé. Cada indicador se califica de 0 a 2 puntos, y con la suma total se elabora la puntuación de Apgar con base en 10 puntos [1].
Pulso: más de 100 latidos por minuto reciben dos puntos, menos de 100 latidos por minuto reciben un punto, ningún pulso es cero. Es más confiable medir el pulso en el cordón umbilical a unos 5 cm del ombligo.
Respiración: los gritos inmediatos y la respiración activa reciben dos puntos. Si en un minuto después del nacimiento, el bebé no respira, cero puntos. Todo lo demás entre ambos aspectos, recibe un punto.
Reflejos: cuando se desarrolló por primera vez el método de Apgar, se bombeaba líquido por la nariz y la boca de los recién nacidos con un catéter de goma y se consideró que una reacción normal era toser o estornudar (dos puntos). La micción o la defecación no se consideró la respuesta “correcta” a tal estímulo, pero se le dio un punto. Y sin reacciones, cero puntos. Ahora, es más común pasar un dedo por la planta del bebé (“hacerle cosquillas en el talón”): dos puntos si el bebé grita y patea; un punto si el bebé responde con algún movimiento; y cero si no hay reacción. En el quinto minuto, las reacciones del niño suelen ser más expresivas que inmediatamente después del nacimiento y la puntuación de Apgar aumenta [2].
Tono muscular: Si no hay ninguno, cero puntos; buen tono, un punto; y si se doblan los brazos y las piernas del bebé y se resisten a la extensión, dos puntos.
Color: si el bebé se encuentra pálido y azul por completo, cero puntos; si el bebé tiene manos o pies azules, pero el resto del cuerpo es rosado y de buen color, un punto; y se dan dos puntos si el niño es rosado en su totalidad. No obstante, de manera inmediata después del nacimiento, muchos bebés están completamente cianóticos y, después de 3 ó 5 minutos, obtienen su color natural. Según la doctora Apgar, el color es el criterio menos indicativo. Incluso si el bebé obtuvo 2 puntos por todo lo demás, el color del bebé puede recibir cero puntos en el color.
La primera puntuación de Apgar se toma 60 segundos después del nacimiento y, tras 5 minutos, se vuelve a tomar. Por esta razón, los resultados se escriben como dos números separados por una fracción. Por ejemplo: 8/9.
La puntuación de Apgar se relaciona con la probabilidad de muerte poco después del nacimiento: cuanto mayor es la puntuación, menor es el riesgo [1]. Ahora bien, si el total es de dos puntos o menos, el bebé necesita reanimación. De tres a siete puntos, el bebé requiere supervisión médica. Más de siete significa que el bebé está sano. Por último, la segunda estimación cinco minutos después del nacimiento se considera más confiable.
Por lo general, las puntuaciones de Apgar más bajas se combinan con factores de riesgo ya conocidos. Es frecuente que los bebés con los siguientes factores de riesgo, no alcancen los siete puntos:
bebés pequeños, con menos de 2.5 kg de peso (5 libras 8 oz);
bebés grandes, con más de 4.5 kg de peso (9 libras 14 oz);
bebés que vienen de nalgas;
segundo hijo de gemelos;
bebés nacidos después de las 40 semanas de embarazo;
bebés de madres fumadoras [3].
Con la escala de Apgar, ¿se puede predecir la probabilidad de futuras enfermedades?
La escala se creó, en especial, para predecir la viabilidad del bebé durante el primer mes de vida [1]. Después de eso, mucho depende de la calidad de la atención médica y de las condiciones de vida. De esta manera, la relación entre la puntuación de Apgar y la probabilidad de enfermedades neurológicas se ha estudiado durante muchos años [2, 4] y los investigadores han descubierto que la escala de Apgar tiene un valor predictivo deficiente, tan sólo el 12%.






