¡Que lindo!
Esta semana, el bebé comienza a formar rasgos faciales. Sus ojos están abiertos y el lente ocular se está formando. En un ultrasonido ya se pueden ver sus orejas y nariz [1].
Su sistema nervioso se está desarrollando rápidamente. Su cerebro se ha separado de la médula espinal y se han formado el cerebelo y el bulbo raquídeo. Además, la estructura de las células nerviosas es cada vez más compleja [1], lo que permite que el bebé aumente su actividad y agite sus brazos y piernas.
Las glándulas sexuales continúan desarrollándose. En los niños, se forman los testículos [2] y en las niñas, se genera el número de óvulos que tendrá de por vida [3].
El corazón pasa de dos cámaras a cuatro y durante un ultrasonido, podrán escuchar los latidos del corazón [4].
Esta semana, los órganos internos continúan desarrollándose: el estómago toma su lugar y comienza a producir jugos gástricos, y los riñones también comienzan a funcionar. Se forma el asa intestinal primaria y se desarrolla el cordón umbilical.
Lo que podemos ver en un ultrasonido
En la foto se puede ver un embrión diminuto en un saco amniótico de forma ovalada. Aunque el bebé ya se está moviendo, mamá aún no sentirá patadas ni aleteos. La cabeza, los brazos y las piernas del bebé están etiquetados.
Notarás que la cabeza es más grande que el cuerpo. El cuello y cuerpo del bebé empiezan a enderezarse. La línea de puntos negra en la imagen lo indica.
Los brazos en formación son visibles. En el lado izquierdo del cuerpo, cerca de donde los brazos se cruzan sobre el pecho del bebé, se puede ver un pequeño punto oscuro, que es el corazón.
Se ve un saco vitelino al lado de la pierna, que aparece como un anillo más claro con un centro oscuro. En esta etapa temprana del desarrollo, la nutrición y la actividad del bebé dependen del saco vitelino. La presencia del saco vitelino indica que el embarazo se desarrolla de forma correcta.




