El duelo puede ocurrir en cualquier familia y en cualquier momento. Si te encuentras en duelo por la muerte de un ser querido durante el embarazo, aquí hay algunos pasos que pueden ayudarte en tu proceso.
No prohibirte el duelo
Es normal que la psique humana esté afligida y, realmente, sonreír y fingir que todo está bien cuando no lo está no es saludable.
Date la oportunidad de llorar y lamentar tu pérdida. Si alguien te dice que has estado triste durante demasiado tiempo y es hora de volver a la normalidad, evita la tentación de negar tus sentimientos.
El duelo no es un fenómeno instantáneo ni momentáneo, sino un proceso que hay que vivir. Hay cinco etapas de duelo:
negación;
enojo;
negociación;
depresión;
aceptación [1].
Toda persona que haya sufrido una pérdida vivirá estas cinco etapas en diferentes momentos y de diferentes maneras. No existe una forma correcta o incorrecta de llorar; las experiencias y los sentimientos de cada quien son únicos. No existen términos universales para el duelo, pero en promedio el proceso toma de uno a dos años.
No tengas miedo de llorar
Las mujeres embarazadas a veces no se permiten llorar de dolor debido a la presión que sienten por parte de la sociedad o su propio deseo de parecer fuertes y mantener una actitud positiva por el bien del bebé.
Ocultar tus sentimientos no ayudará a nadie. Las emociones reprimidas son la causa de muchos problemas mayores y no es necesario que te mantengas positiva si en el momento no te resulta natural.
El llanto es una forma válida e inofensiva de aliviar el estrés. Junto con las lágrimas, se liberan endorfinas (hormonas con efecto antiestrés) y estas pueden ayudar a aliviar no solo el dolor físico, sino también el emocional [2].
Consigue el apoyo de tus seres queridos
No temas decirles a tus amigos y familiares que necesitas ayuda. Las conexiones sociales te ayudarán a sobrellevar incluso las situaciones más difíciles de la vida.
Haz una lista de personas a las que puedes acudir en busca de apoyo. Escribe sus nombres, contactos, direcciones. Esto facilita el acceso a los recursos que tienes.
Tener un ritual
Puede que te resulte demasiado difícil asistir al funeral. Si es así, no te culpes. Puedes despedirte de un ser querido desde casa. Escribe en papel los eventos importantes que te conectaron con esa persona. O haz un rincón de recuerdos en casa en el que coloques fotografías u objetos de valor que te recuerden al difunto, algo así como un pequeño altar de muertos, aunque el 2 de noviembre no esté cerca. Si no quieres que otras personas los vean, haz una caja de recuerdos para guardarla en un lugar especial.
Dibuja lo que sientes
Cuando el dolor te tiene atrapada, no siempre es posible describir con palabras lo que sientes. Pero a veces los colores y las texturas pueden explicar mejor tus emociones. Intenta dibujarlo, aunque no tengas gran habilidad; no se trata del valor artístico de la imagen, sino de la capacidad de expresar tus emociones.
Acuda al psicólogo
Consulta a un psicólogo que pueda ayudarte a navegar este período de pérdida. Es importante que el profesional tenga conocimientos sobre el duelo y experiencia en el trabajo con personas que han enfrentado pérdidas.
Puedes pedir recomendaciones o visitar la página de la Asociación Mexicana de Tanatología para encontrar un experto en duelo cerca de ti, o si eres una persona religiosa, puedes acercarte a tu director espiritual o sacerdote.






