Qué hacer si tu pareja sufre una caída
La primera mitad del embarazo ha terminado. Es probable que la apariencia de tu pareja haya cambiado en los cuatro meses transcurridos desde la concepción. Su vientre y pecho parecen más prominentes y puede haber pigmentación en su piel [1].
Las estrías son parte del cuerpo de muchas mujeres embarazadas y pueden comenzar a aparecer durante esta fase. Estas líneas rojizas ocurren de forma natural debido al estiramiento de la piel, especialmente en áreas donde es más delgada. Las hormonas de la futura mamá también desempeñan un papel en este proceso [1]. No se ha demostrado que haya algo que pueda prevenir las estrías, pero una buena crema hidratante puede brindar alivio de la picazón que puede acompañarlas [2].
Los cambios fisiológicos naturales del embarazo también pueden alterar la postura, el equilibrio y la marcha de la mujer. A medida que su centro de gravedad cambia, principalmente debido al crecimiento del feto y agrandamiento de los senos [3], el dolor de espalda puede aumentar [4].
A las futuras madres puede resultarles difícil adaptarse a su nueva figura y peso, lo que aumenta la posibilidad de que pierdan el equilibrio. Según las estadísticas, una de cada tres mujeres se cae durante el embarazo [5]. Una buena postura, actividad física y precauciones adicionales pueden ayudar a prevenir caídas [4].
En el peor de los casos, una mala caída puede provocar desprendimiento de placenta, rotura de membranas fetales y parto prematuro [6]. Para comprobar que todo está bien, tu pareja debe acudir a su médico si sufre una caída, aunque no sienta ningún dolor. En caso de sangrado vaginal, dolor abdominal agudo o sensaciones similares a las contracciones después de una caída, deben llamar a una ambulancia o llevarla a urgencias inmediatamente [7].






