¿Tu pareja evita ir contigo a las citas de control prenatal? ¿No muestra interés en tu bienestar o en el desarrollo del bebé? ¿Evita hablar del futuro? Aquí hay siete cosas que te pueden ayudar.
Durante el embarazo, los sentimientos pueden intensificarse y si tu pareja actúa distante y no prioriza tu atención, puedes sentirte bastante angustiada. Lo primero que debes hacer es no ocultar tus sentimientos. Los estudios muestran que las mujeres que no reciben apoyo de sus parejas durante el embarazo son más propensas a la depresión posparto [1]. La buena noticia es que hay muchas cosas que puedes hacer al respecto.
Descubre por qué tu pareja no te apoya
Puede haber muchas razones por las que tu pareja se muestre indiferente. Tal vez no se siente preparado para la paternidad y se encuentra en un estado de negación. Los temores sobre la estabilidad financiera o los retos de la crianza le pueden estar pesando. Las cosas pueden ser más profundas y estar relacionadas con disputas no resueltas o resentimientos acumulados. Las presiones externas, como el trabajo, también pueden contribuir al cansancio general y a la falta de energía emocional.
Inicia una conversación al respecto
Empieza por compartir tus sentimientos con tu pareja. Explícale exactamente lo que esperas; es posible que no conozca tus necesidades. Pídele que comparta sus propias preocupaciones y dudas. Hablar sobre sus diferentes puntos de vista puede ayudar a aclarar la situación y eliminar algunos de los problemas que enfrentan.
Dale tiempo para adaptarse
La adaptación a una nueva situación de vida a veces puede ser lenta. Los ajustes necesarios pueden ser difíciles para tu pareja y es posible que no cuente con las herramientas para expresar sus sentimientos. Trata de ser paciente y estar presente. Si están mayormente de acuerdo en las cosas importantes, lo más probable que el resto se solucione por sí solo.
Involucra a tu pareja en temas relacionados con el embarazo
El desapego y la falta de participación de la pareja pueden deberse a simple desinformación sobre cómo funciona el embarazo. En este caso, puede ser útil que le platiques sobre la manera en que tu vida ha sido afectada. Háblale sobre cómo se siente tu cuerpo, sobre tus emociones y cambios de humor. Explícale las cosas del día a día que se te empiezan a complicar. Trata de ser específica sobre tus necesidades y, si aún así evita brindarte el apoyo que necesitas, explícale la manera en que su falta de acción afecta tu bienestar.
Busca otras fuentes de apoyo
No dudes en pedir ayuda a familiares, amigos o conocidos. Platica con otras mujeres embarazadas a través de grupos en línea o en persona. Comparte tus desafíos y pide consejos. Es muy probable que alguien de tu círculo social haya enfrentado situaciones similares y pueda apoyarte.
Cuídate
Establece como regla hacer algo que te provoque alegría todos los días. No tiene que ser la gran cosa, incluso algo tan simple como comer un pedazo de pastel en un lindo café o salir a caminar por el parque puede hacer maravillas para tu día. No te niegues pequeños placeres como jugar un juego de mesa, escuchar música, bailar, leer un buen libro o ver una serie romántica en la televisión; cualquier cosa que te distraiga servirá. Encontrar placer en las cosas simples puede brindarte la energía y fuerza para afrontar situaciones más desafiantes.
Busquen ayuda profesional
Si tu pareja se niega a cambiar, quizás te convenga consultar a un psicólogo familiar. Con frecuencia, es la mejor manera de proteger la salud emocional. Un psicólogo los ayudará a tomar mejores decisiones, establecer límites y comenzar a comunicarse de manera productiva.






