Hablemos de spas. Específicamente de los elementos calientes y relajantes que se pueden disfrutar en esos lugares, como baños de vapor, saunas y tinas de hidromasaje (jacuzzi).
¿Las tinas de hidromasaje y el vapor pueden afectar mi capacidad para concebir?
Algunos creen que descansar en agua muy caliente puede afectar negativamente la fertilidad. Que los óvulos de una mujer pueden perder su viabilidad o el recuento de espermatozoides de un hombre puede disminuir.
Cualquier persona que tome un tratamiento en el que se involucre un calor intenso debe tomar precauciones o evitarlos si padece de ansiedad, alguna enfermedad de la piel, hipertensión o si está recibiendo tratamiento para el cáncer. Pero una mujer sana y acostumbrada a pasar unos minutos en el vapor o el sauna no tiene de qué preocuparse. Un baño caliente puede ser muy relajante, ayudar a eliminar toxinas e incluso mejorar la congestión nasal, la circulación o aliviar los músculos cansados. La exposición al sauna, vapor o tina de hidromasaje no afecta los óvulos de la mujer. Sin embargo, no está demás reducir el tiempo que pasas expuesta a ese nivel de calor.
En el caso de los hombres, las cosas pueden ser un poquito más complicadas, ya que los estudios demuestran que el calor extremo puede afectar negativamente la formación de espermatozoides [1].
¿Qué pasa si ya estoy embarazada?
Durante las primeras doce semanas de embarazo, existe un mayor riesgo de sobrecalentamiento y desmayos. La mayoría de las mujeres sienten más calor de lo normal en el primer trimestre debido a cambios hormonales y al aumento del flujo sanguíneo. Esos mismos cambios hormonales también pueden causar debilidad y mareos. Con las altas temperaturas del sauna o el vapor, fluye más sangre a la piel para enfriar al cuerpo a través del sudor. Esto significa que fluye menos sangre al cerebro, lo que puede intensificar peligrosamente cualquier sensación de debilidad y mareos o provocarla.
¿Pueden las temperaturas muy altas afectar al bebé?
Lo más probable es que tu doctor te recomiende que evites exponerte a temperaturas muy altas, sobre todo durante el primer trimestre, ya que durante este tiempo se da un desarrollo fetal importante relacionado con la diferenciación de órganos y sistemas corporales; y la importantísima placenta también se encuentra en formación.
Lo mejor es esperar al segundo trimestre para tomarte un baño de vapor, entrar a un sauna o sumergirte en una tina de hidromasaje, sin embargo, es esencial que lo hables antes con tu médico, ya que es él o ella quien conoce tu salud y riesgos individuales.
En el tercer trimestre, cuando tu cuerpo comienza a prepararse para el nacimiento, las altas temperaturas tampoco son una buena idea, ya que pueden desencadenar el trabajo de parto.
¿Qué temperatura es segura para las mujeres embarazadas?
Ollie Jay, director del Laboratorio de Ergonomía Térmica de la Universidad de Sydney, ha investigado la seguridad del aire y agua caliente durante el embarazo. Sus hallazgos muestran que las actividades acuáticas, como los aeróbicos, deben realizarse en agua a no más de 80 grados y un baño en casa debe rondar los 100 grados. Sus investigaciones apuntan a que una embarazada no debe pasar más de diez minutos en una sala de vapor o sauna durante el embarazo.






