Durante tu primera visita prenatal, tu médico solicitará que se te realicen varias pruebas de laboratorio. Las revisiones médicas y los exámenes que las pueden acompañar son de suma importancia durante el embarazo. Desafortunadamente, muchas mujeres no asisten a todas sus citas de cuidado prenatal. No olvides que el cuidado prenatal es clave para un embarazo y un bebé sanos.
¿Qué pruebas son esenciales para toda mujer embarazada?
En la mayoría de los países, en tu primera visita, tu médico solicitará las siguientes pruebas:
Análisis general de sangre
Análisis general de orina
Análisis de grupo sanguíneo y determinación del factor Rh; deficiencia de vitamina D
Análisis de hepatitis, VIH y otras ETS [1].
Además, se pueden solicitar estudios para determinar los anticuerpos contra diversas infecciones, pero estas listas varían según regiones y países.
En México, si eres derechohabiente del IMSS, recibirás una Cartilla de la Mujer Embarazada donde tú y tu equipo médico llevarán un control de tus citas y exámenes. Tu cartilla también incluye todo tipo de información importante para el cuidado prenatal [2].
¿Por qué debes hacerte la prueba de hepatitis, VIH y otras ETS?
Un diagnóstico temprano y tratamiento oportuno, pueden prevenir que tu bebé contraiga una infección.
¿Qué son las infecciones TORCH?
TORCH es un acrónimo que puntualiza infecciones que son peligrosas para un bebé:
T — Toxoplasma gondii, toxoplasmosis
О — "Otros"
R — Rubéola
C — Citomegalovirus (CMV)
H — Virus del herpes simple
En muchos países, es común realizar pruebas de rubéola y varicela. Si una mujer embarazada no cuenta con los anticuerpos contra estas enfermedades, debe evitar, en la medida de lo posible, el contacto con la infección. La rubéola, aunque es inofensiva para los adultos, puede ser fatal para el bebé. Si tu médico lo considera necesario, solicitará que se te realicen exámenes para detectar estas enfermedades.
¿Me harán pruebas de toxoplasma, herpes y CMV también?
El toxoplasma, el CMV y el herpes ya no se prueban de forma sistemática en muchos países. En primer lugar, estas pruebas a menudo dan resultados de falsos positivos y conducen a prescripciones innecesarias de medicamentos en el primer trimestre. En segundo lugar, mucho depende de los datos epidemiológicos del país en el que te encuentres. Cada ministerio de salud desarrolla sus guías clínicas y, conforme a ellas, se incluyen o no diferentes tamizajes para este tipo de enfermedades. En México, por ejemplo, durante la vigilancia prenatal se realizan diversas acciones, como la detección del VIH a través de la prueba rápida voluntaria, y de sífilis por análisis de laboratorio [3].
¿Qué aporta un análisis de sangre?
Un análisis de sangre determina tus niveles de hemoglobina, que son importantes para mantener el embarazo y prevenir la anemia. Además, detecta tus niveles de leucocitos y plaquetas; los primeros advierten de la presencia de un proceso inflamatorio en el cuerpo, mientras las segundas, de un trastorno en la coagulación sanguínea [1].
¿Por qué es importante el análisis de orina?
En la primera visita prenatal, se analiza la orina para detectar bacterias. Hasta el 15% de los embarazos se desarrollan en el contexto de una bacteriuria asintomática, es decir, de una infección del tracto urinario. Si esta no es tratada, puede provocar complicaciones durante la gestación, retraso en el desarrollo del bebé y parto prematuro [4].
¿Por qué tengo que proporcionar una muestra de orina en cada visita al médico?
En algunos países, se realiza una prueba general de orina en cada visita prenatal porque el nivel de proteína en la misma puede ayudar a advertir sobre el desarrollo de preeclampsia [1].
¿Por qué es necesario determinar el tipo de sangre y el factor Rh?
Si la madre tiene un factor Rh negativo y el niño tiene uno positivo, se presenta la posibilidad de un conflicto que debe ser tratado por tu médico. Si bien esta complicación pudiera provocar un aborto espontáneo, hoy en día es muy poco probable gracias a los tratamientos que existen para tratar la condición. Los médicos también evalúan tu tipo de sangre en caso de complicaciones y hospitalización.
¿Por qué me recetaron una prueba de la hormona tiroidea?
Si tu médico lo considera clínicamente necesario y tienes antecedentes de disfunción tiroidea, tu médico puede solicitar que te realicen una prueba con el propósito de proteger al bebé. La producción de hormonas tiroideas se reduce en muchas mujeres embarazadas durante el primer semestre por la influencia de la hCG [5]. El IMSS solo recomienda las pruebas de función tiroidea en el embarazo (TSH e Índice de tiroxina libre) en mujeres con historia personal de enfermedad tiroidea o presencia de síntomas de la enfermedad.






