Cuando una pareja decide tener un bebé, entra en una nueva etapa de la vida. Esto puede crear tensión que resulte en conflicto.
La decisión de convertirse en padres es difícil para muchos. La mayoría de la gente dice que quiere tener hijos, pero dentro de una pareja, puede haber diferentes ideas sobre cuándo es el momento adecuado. Un miembro de la pareja puede querer tener hijos de inmediato, mientras que el otro quiere pasar un tiempo a solas como pareja o concentrarse en su carrera por un tiempo.
Incluso cuando logran un arreglo, pueden experimentar dudas y temores sobre el futuro. El que cedió más puede sentirse despreciado/a o no escuchado/a. Este es un terreno fértil para las disputas y las explosiones. Muy a menudo, las peleas no se tratan realmente de lo que parece.
¿Qué hacemos con estos constantes conflictos?
¿Algo te está carcomiendo, volviéndote irritable y propensa a iniciar peleas? Presta atención a eso. Comparte con tu pareja lo que estás pasando. Y si detectas tensión o preocupación en tu pareja, pregúntale amablemente al respecto. No lo critiques ni lo señales. Miren juntos sus preocupaciones. Muchos de esos problemas no se basan en nada serio y se pueden abordar con calma [1].
¿Cómo ayudará esto?
La conversación es una excelente manera de liberar tensiones y desahogarse, especialmente cuando tú y tu pareja se sienten comprendidos, aceptados y apoyados [2]. Hablar de tus sentimientos es una habilidad, es como un músculo que hay que fortalecer y que será increíblemente útil durante tu embarazo y cuando sean nuevos padres; así como en tiempos difíciles. Acostumbrarse a una conversación honesta y abierta desde ahora será de gran utilidad.
Estamos en la misma página sobre tener un bebé. ¿Por qué seguimos peleando?
La razón más común por la que las parejas se pelean durante la planificación del embarazo son los intentos prolongados por concebir. Las dificultades para concebir pueden producir irritación, dudas y culpa. Los miedos aumentan, ¿y si nunca sucede? El sexo se convierte en trabajo en lugar de ser una diversión y una oportunidad para fortalecer su unión.
¿Y cuánto duran esos "intentos prolongados"?
Estadísticamente, sólo una de cada cuatro mujeres de 20 a 30 años queda embarazada durante su próximo ciclo [3]. En promedio, la mayoría concebirá dentro de un año de relaciones sexuales regulares sin protección [4]. ¡Así que sigue comunicándote y escuchando! El apoyo mutuo creado ahora será un regalo duradero en tu relación.






