¿Por qué debemos contar los movimientos del bebé?
El tercer trimestre comienza en la semana 28, lo cual significa que el embarazo está entrando a su etapa final. Sin embargo, todavía queda algo de camino por recorrer.
El dolor de espalda es bastante común en esta última fase del embarazo. Un vientre en crecimiento y el cambio en el centro de gravedad del cuerpo pueden crear tensión en la espalda. Otro factor que puede contribuir es una disminución en el tono muscular, causada por las hormonas del embarazo [1]. Los ejercicios de postura y unos zapatos estables y de tacón bajo (con buen ajuste y soporte adecuado en el arco) pueden ayudar a reducir el dolor de espalda. Usar una almohada para el embarazo o para el cuerpo entero y colocarla de modo que sostenga el vientre o entre las piernas puede ayudar a la futura mamá a dormir de lado con mayor facilidad y, al mismo tiempo, brindarle algo de alivio y descanso [2].
Durante este último trimestre, el aumento natural de peso puede provocar que la mujer sienta que le falta el aire. También le puede resultar un poco más difícil respirar profundo cuando el bebé empuja sus pies hacia los pulmones de mamá, pero no hay nada de qué preocuparse. Solo recuerda ayudar a tu pareja a mantener una buena postura y a tener la espalda recta cuando esté sentada para que sus pulmones tengan más espacio [3].
A partir de esta semana, los médicos suelen pedir a las futuras madres que tomen nota de los movimientos del bebé. Esto les ayudará a saber cuántos movimientos son normales para el bebé [4].
Puedes ayudar a contar los movimientos del bebé colocando una mano sobre el vientre de tu pareja para sentir las patadas y empujones del bebé. Esta pequeña acción puede ayudar a establecer una conexión entre padre e hijo, incluso antes del nacimiento.





