Puede que estés pensando "la vida no me preparó para esto", y estarías en lo cierto. La noticia de los gemelos siempre es un shock.
Algunos reaccionan con total alegría, otros comienzan a entrar en pánico, algunos pueden incluso sentirse enojados, mientras que otros pueden caer en un estupor y cerrarse [1].
La verdad es que no hay reacciones correctas o incorrectas. Todos somos diferentes. Incluso la pareja misma puede encontrarse en esferas emocionales opuestas. Por ejemplo, tu esposo puede estar feliz y parecer despreocupado, mientras tú estás consternada al darte cuenta de que la vida nunca volverá a ser la misma.
¿Por qué me siento de esta manera?
Cuando supiste de tu embarazo, lo más probable es que una cascada de planes inundó tu cerebro. Creaste una imagen sobre cómo llevarías tu embarazo y cómo criarías a tu bebé. Las fotos familiares con tu pequeño ya flotaban en tu cabeza. Y de repente, resulta que habrá dos de ellos. Nada puede prepararte para semejante cambio.
Nadie disfruta de ver sus planes desmoronarse. La incertidumbre nos desequilibra y provoca estrés. Llegar tarde al aeropuerto o faltar a una reunión importante es muy frustrante y cuando se trata de tener hijos, el mecanismo es exactamente el mismo.
Además, probablemente tengas miedo a lo desconocido, que es una fuente muy común de estrés [2]. Puede que te preocupe la forma en que tu cuerpo afronte un embarazo gemelar, la manera en que la paternidad cambiará tu vida y el dinero que vas a necesitar para poder porpocionarle a tus hijos todo lo que necesiten.
“Siento lástima y vergüenza de mí misma a la vez”
Te estás enfrentando a una situación estresante y es normal que te sientas abrumada por tus sentimientos; algunos de ellos pueden ser difíciles de aceptar y a veces es complicado separar un sentimiento del otro. Puedes estar enojada con el destino ("¿por qué me está pasando esto a mí?"), sentir envidia de tus amigas ("solo tuvo un hijo, todo es más fácil para ella”). También puedes sentir temor de tus propias emociones, obligándote a ti misma a "no sentir” emociones negativas y luego sentirte avergonzada cuando afloran [3].
No tienes que avergonzarte de tus sentimientos. Desahogate un poco. Tu reacción de ninguna manera significa que no ames a tus hijos.
¿Cómo puedo "desahogarme"?
Habla acerca de tus sentimientos
No tiene sentido reprimir tus emociones, porque estas volverán de una forma u otra. Habla de tus preocupaciones y miedos con tu pareja o un ser querido que sepa escuchar y no te juzgue. Busca a otras mamás de mellizos, en lugares como la sección de comentarios de nuestra app, y pídeles consejos. Es más probable que las personas que han recorrido este camino encuentren las palabras adecuadas para ti [1].
Manten un diario
Escribir tus pensamientos intrusivos te ayudará a aliviar la tensión más rápido. Esos pensamientos no te definen. Incluso si te dan miedo y son destructivos, eso no significa que tú como persona seas así. Los pensamientos vienen y van. Y se van más rápido si escribes todo lo que estás sintiendo. Deja que corran como una torrente, ¡no es tan complicado! Poco a poco sentirás como vas soltando [4].
Reconoce tu miedo
Es probable que te sientas un poco temerosa, pero tú puedes con esto y más. Simplemente trata de seguir adelante lo mejor que puedas. Concéntrate en cosas concretas. Trata de no pensar en temas abrumadores y resuelve los problemas a medida que surjan. El embarazo dura mucho tiempo, durante el cual tu estado emocional puede cambiar. Es probable que veas el lado hermoso y maravilloso de tener dos hijos al mismo tiempo muy pronto [1].
Foto: shutterstock






