Tu vientre sigue creciendo y tu cuerpo se sigue adaptando a todos los cambios del embarazo. Es natural sentir incomodidad mientras atraviesas estos cambios. Aquí te platicamos sobre algunas molestias comunes que las mujeres embarazadas tienden a experimentar durante su segundo trimestre y qué hacer al respecto.
Estreñimiento
A partir de la semana 16, el estreñimiento es muy común. Tu útero ha crecido tanto que está oprimiendo tus intestinos, mientras que tus hormonas hacen que tus órganos internos sean menos sensibles a los estímulos. Esto es un mecanismo de protección natural y esperado, que previene un aborto espontáneo. La consecuencia es que tu digestión se hace más lenta.
Los médicos recomiendan moverse más y aumentar la fibra en la dieta. Esto debe ayudar a impulsar la digestión y aliviar el estreñimiento.
Dolor en la zona abdominal inferior
A medida que tu útero se expande, tus ligamentos de apoyo se estiran, así como la piel alrededor del área. Este estiramiento suele ser doloroso. Puede sentirse como un tirón leve o como un espasmo repentino y agudo. Por lo general, puedes encontrar alivio cambiando de posición o dándote una ducha tibia [1].
Flatulencia
La flatulencia proviene de la acumulación de gas en el abdomen. En la segunda mitad del embarazo, esto sucede a consecuencia del estreñimiento y los motivos son los mismos: peristaltismo intestinal debilitado (es decir, menor movimiento digestivo) y presión uterina. Además, la absorción de gas en el torrente sanguíneo se hace más lenta durante el embarazo, por lo que este busca salir del cuerpo de otra manera [2]. Este problema no es exactamente algo que la mayoría de las mujeres quieran comentar con sus médicos, por lo que no sabemos exactamente qué tan común es. Pero estamos dispuestos a apostar, basándonos solo en experiencia de vida, que es realmente común.
Dolor de espalda
En el quinto o sexto mes de embarazo, aproximadamente el 60% de las mujeres experimentan dolor de espalda. Tu vientre juega un papel importante, ya que tu centro de gravedad se ha desplazado y los músculos de la espalda tienen que trabajar más para mantener la postura erguida. Los músculos que normalmente no usas, ahora soportan más peso y esto puede doler, así que ten cuidado con la espalda y los movimientos.
Hormigueo y entumecimiento de los dedos
62% de las mujeres embarazadas se quejan de entumecimiento u hormigueo en los dedos. Puede ser especialmente desagradable cuando las manos te hormiguean por la noche y te impiden quedarte dormida [3]. Lo conocemos como síndrome del túnel carpiano. Aparece debido a fluctuaciones hormonales, edema y cambios en los niveles de glucosa. En la mayoría de los casos, desaparece por sí solo después del parto.






