Expectativas para el embarazo: piel hidratada y ojos brillantes. Realidad: un tono pálido, hinchazón y espinillas, a veces todo al mismo tiempo. Nuestra respuesta a veces es, armarnos de brochas y todo tipo de maquillaje.
Recomendaciones para todas
Durante el embarazo, al 90% de las mujeres les cambia la piel [1]: se vuelve grasosa, seca o sensible, y puede responder de manera no deseable a los cosméticos habituales. La recomendación básica para todas es cambiar cualquier base de maquillaje densa por una ligera e hidratante, idealmente que contenga un filtro solar (para prevenir la pigmentación). A menudo, las embarazadas sufren de un proceso inflamatorio en los labios que los hace cambiar de color, también se pueden agrietar y resecar. En este caso, deja de utilizar pinturas de labios. Si tienes alergias, busca un rimel (máscara para pestañas) que sea hipoalergénico.
Problemas locales
La pigmentación
Según la ley de los colores, las manchas cafés se pueden contrarrestar con el color opuesto, que en este caso sería el morado o lila. Utiliza un poco de corrector con esta tonalidad en lugares problemáticos y aplica tu base de maquillaje encima. Puedes buscar una base que contenga partículas iluminadoras, ya que son más efectivas para corregir el tono desigual de la cara.
La hinchazón
A menudo los rasgos faciales de las futuras madres se agrandan, esto se debe al aumento de peso y a la retención de líquido en el cuerpo. Pero lo bueno es que si esto te molesta, el contorno facial se puede afinar con la ayuda de los cosméticos. Toma una paleta para contornos que tenga dos tonos: aplica el oscuro bajo los pómulos, la línea de la mandíbula y las alas nasales, y el claro en el centro de la frente y justo encima del labio. Evita aclarar en exceso las bolsas que se hacen debajo de los ojos, ya que esto las puede hacer aún más notorias.
Las espinillas
El error más frecuente es esconderlas bajo una gruesa capa de maquillaje o corrector. Esto crea un efecto invernadero, ideal para una mayor reproducción de bacterias. Lo mejor es aplicar una capa ligera de base de maquillaje solo por el tiempo que vayas a salir. Si lo que te molesta es el brillo, usa un poco de polvo en las zonas que lo requieran, como por ejemplo la nariz y la frente.






