Lo has escuchado antes y lo volverás a escuchar: las nuevas mamás deben equilibrar el cuidado del bebé con el personal. ¡Pero cuidar de un recién nacido requiere una gran cantidad de energía y tiempo! Con frecuencia, las madres primerizas llegan a exigirse expectativas poco realistas para sí mismas, y cuando no las alcanzan, se sienten culpables o insatisfechas [1]. Lo más importante que debes recordar es: esta etapa también pasará. Tanto tú como tu bebé aprenderán más sobre cómo estar juntos en el mundo y el cuidado personal será más sencillo.
No me gusta la apariencia de mi cuerpo: ¿qué puedo hacer?
Muchas mujeres no tienen expectativas razonables en relación a su cuerpo después del parto [2]. La verdadera pregunta es por qué consideras que tu cuerpo debería volver a la “normalidad” tan rápido después de vivir una gran transformación. ¡Tu cuerpo acaba de crear una nueva vida y la trajo al mundo! Ese milagro exige más de uno o dos meses de recuperación. Claro que las celebridades todavía se ven como mujeres despampanantes en a tu feed de Instagram después de haber parido; sin embargo, esas fotos están muy cuidadas, no se tratan de representaciones precisas de la realidad.
Siendo realistas, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse, y eso es normal, saludable y bueno. Tu cuerpo sabe cómo hacer crecer a un bebé y sabe cómo recuperarse. Date tiempo. Enojarte con tu cuerpo es inútil y dañino. Por otro lado, estar agradecida por el milagro que tu cuerpo logró reducirá el riesgo de depresión, ansiedad y trastornos alimenticios [3]. Ten presente que las madres estables, en términos emocionales, establecen una conexión sentimental más fuerte con sus bebés y producen mejor leche [4].
Lo entiendo, pero todavía me siento gorda
En lugar de concentrarte en lo que percibes como defectos de tu cuerpo [5], concéntrate en lo que tu cuerpo está haciendo bien; ya que te ayudará a mejorar la relación contigo misma y te facilitará romper el círculo vicioso del diálogo interno lleno de negatividad [4, 5].
Muchas mujeres quieren volver a su cuerpo previo al embarazo; pero, ¿por qué retroceder? Tal vez sea mejor que no trates de ponerte tus viejos jeans ajustados, sino comprarte algo de ropa nueva que te ayude a cumplir el papel de nueva mamá [4].
|Algunas mujeres se obsesionan con sus cuerpos, cuando lo que en realidad están dejando atrás es su estilo de vida anterior a su bebé: ver televisión con su esposo, tomar un café con alguna amistad el sábado por la mañana, ir de excursión. Puedes hacer una lista de las actividades que te gustaría retomar y busca formas de comenzar a realizar algunas de ellas que disfrutas más.
¿Cuál es el peso perfecto?
La verdad es que el peso es sólo un número. Es posible que tengas una imagen de ti misma con tu “peso ideal”; pero incluso cuando tenías ese peso, ¿te sentías feliz? La felicidad no llega cuando la balanza muestra el número deseado, sino cuando te amas y aceptas a ti misma [4].






