¿La intoxicación por alimentos puede afectar el embarazo?
Las infecciones intestinales bacterianas durante el embarazo no son para nada inofensivas. En circunstancias normales, la intoxicación alimentaria puede significar solo un par de viajes adicionales al baño, pero durante el embarazo, es posible que implique graves amenazas para la madre y el bebé.
Las mujeres embarazadas tienen una mayor susceptibilidad a la bacteria Listeria monocytogenes, en especial, durante el tercer trimestre; aunque las razones no están muy claras [1]. La listeriosis no sólo se tolera menos durante el embarazo, sino que, de manera desafortunada, muy a menudo estas bacterias provocan un nacimiento prematuro o la pérdida del bebé [2]. Las principales fuentes de infección son la carne con sangre, la leche no pasteurizada y los quesos blandos.
La afección por salmonelosis no es más frecuente en las mujeres embarazadas que en cualquier otra persona; pero, sin embargo, si se experimenta con náuseas, vómitos y fiebre, entonces el bebé podría estar en riesgo de sepsis intrauterina [3]. La salmonela se ingiere, por lo común, a partir de huevos y pescado crudo.
La Escherichia coli (E. coli) es la causa más común de intoxicación alimentaria. Representa más del 40% de todas las infecciones intestinales. Ahora bien, si se contrae E. coli durante el embarazo, cuanto más cerca se esté del parto, mayor será el nivel de amenaza para el bebé [4]. Existen muchas fuentes posibles de infección, pero la más común son las propias manos sin lavar.
Las principales recomendaciones para evitar y prevenir la intoxicación por alimentos durante el embarazo no se relacionan con la elección de los productos, sino con los métodos de elaboración y con el cumplimiento de las normas de higiene generales:
lávate las manos antes de comer y antes de cocinar.
lava los alimentos crudos (frutas, bayas, verduras de hoja) a fondo e individualmente.
cocina los huevos hasta que la yema se endurezca.
hornea el pescado hasta que esté completamente cocido.
Cocina las carnes y aves hasta que la temperatura interior alcance entre los 75 y 80 grados centígrados (167-176 ° F). Usa un termómetro para carne [5].





