La apatía prolongada puede indicar depresión prenatal
Para la semana 30, tu pareja debe empezar a planear la manera en que reducirá su carga de trabajo en el tiempo previo al parto. Debe consultar con su departamento de recursos humanos y revisar los detalles de su incapacidad por maternidad; programar su tiempo de ausencia y hacer los arreglos necesarios en el trabajo.
Aunque puede que se sienta cada vez más cansada, ahora no es el momento de dejar de hacer ejercicio. Si no existen contraindicaciones, debe mantener su actividad física a un ritmo cómodo.
Los expertos recomiendan hacer al menos entre 20 y 30 minutos de ejercicio al día. Los beneficios de la actividad física durante el embarazo incluyen un parto y una recuperación más fáciles, una mejor calidad del sueño, menos dolor de espalda y un menor riesgo de edema. Caminar, bailar, hacer estiramientos ligeros, ejercicios aeróbicos acuáticos y usar una bicicleta estacionaria son excelentes opciones para las mujeres embarazadas [1].
No te alarmes si notas que tu pareja se siente un poco decaída. Puede incluso mostrarse de mal humor o apática. El embarazo puede ser una etapa de mucho estrés, provocado principalmente por el malestar físico, las preocupaciones sobre la salud del bebé y los desafíos del parto. Si notas que el estado decaído de tu pareja persiste, es posible que esté experimentando depresión prenatal.
El veinte porciento de las mujeres experimentan depresión prenatal [2]. Sus principales características son [3]:
preocupación excesiva por el bebé;
baja autoestima, dudas sobre su capacidad para ser una buena madre;
pérdida de interés en sus actividades favoritas;
indiferencia a las recomendaciones del médico;
pérdida de apetito.
Si sospechas que tu pareja está deprimida, puedes sugerirle que haga una cita con un psicólogo. Elijan uno con experiencia en psicología perinatal y experiencia trabajando con mujeres embarazadas.






