Nadie las quiere. Todas tienen una opinión sobre ellas. Aquí analizamos los mitos más comunes sobre las estrías para conocer qué es verdad y qué no.
Mito 1.
Las estrías se producen porque la piel se estira demasiado. Necesitas controlar tu peso y todo estará bien.
Las razones por las que aparecen las estrías (sí, este es su nombre oficial) no están del todo claras. Lo que se sabe es que en las capas profundas de la piel, a nivel de la dermis, se rompen las fibras de colágeno y elastina. Pero esto no siempre se asocia con un aumento de peso; por ejemplo, las estrías suelen aparecer en los adolescentes sin motivo aparente [1]. Lo más probable es que la piel cambie bajo la influencia de hormonas, además; la elasticidad de tu piel (un rasgo heredado de tus padres) juega un papel importante [2].
No esperes que esto parezca lógico: las marcas pueden ocurrir en la adolescencia, pero no durante el embarazo. Pueden aparecer cuando estás embarazada de tu primer hijo y no desarrollar nuevas con tu segundo embarazo.
Mito 2.
Aplica una crema especial en tu estómago y permanecerás libre de estrías.
Un estudio científico de revisión sistemática en Cochrane dio una respuesta clara: esto, lamentablemente, no es verdad [3]. Los investigadores siguieron a 800 mujeres: algunas aplicaron crema para las estrías durante el embarazo, otras un placebo y otras no usaron productos. No encontraron ninguna diferencia en los resultados.
¿Que puedo hacer?
Puedes usar cremas que mejoren la producción de elastina y colágeno; esto apoyará las funciones de barrera de la piel, reduciendo la sensibilidad y la comezón.
Al elegir productos para el cuerpo, asegúrate de que todos los ingredientes sean seguros para las mujeres embarazadas. Las lociones y cremas se aplican en un área grande del cuerpo, por lo que deben ser seguras para el bebé.
Evita usar prendas ajustadas que interrumpan la circulación sanguínea.
Mito 3.
Las estrías existentes se pueden eliminar con la ayuda de procedimientos cosméticos.
Las estrías son similares a las cicatrices: se trata de un lugar en el cuerpo donde se altera la circulación sanguínea y se detiene la formación de nuevas células. El proceso no se puede revertir. Pero las cicatrices jóvenes, rojas y azul brillante, se pueden reducir con la ayuda de ciertos procedimientos como el tratamiento con láser y la microdermoabrasión [4]. Es difícil, casi imposible, corregir las cicatrices blancas de más de un año. Un dermatólogo o médico estético las puede valorar y tal vez recetar procedimientos, una vez que hayas dejado de amamantar.
Mito 4.
Las estrías son feas y deben ocultarse en todo momento.
Esto es falso. Los estándares idealizados de belleza necesitan ajustarse. Hoy en día, muchas mujeres eligen cambiar la vergüenza por el orgullo de sus estrías. Las estrías pueden entenderse como insignias de honor: ¡has creado un ser humano y lo llevaste durante nueve meses! No hay razón para avergonzarse de las estrías.






