Puede que la gente que te rodea todavía no sospeche que estás embarazada, pero tú definitivamente puedes sentir que algo está sucediendo. Estos son algunos de los síntomas típicos que muchas futuras mamás experimentan durante el primer trimestre.
Tus senos crecen
Desde las primeras semanas de embarazo, tus senos comienzan a prepararse para la lactancia [1]. Se rellenan, se vuelven más pesados y se sienten más firmes. Los pezones pueden hacerse muy sensibles, pero no te preocupes, esta sensación disminuirá y tus senos volverán al tamaño que tenían antes del embarazo una vez que tengas a tu bebé y dejes de amamantar [2].
Náuseas
No solo tienen que ver con la comida. El agua, ciertos olores e incluso el pensar en ciertos alimentos puede causar náuseas. Hasta el 80% de las futuras mamás experimentan náuseas matutinas [3]. Por lo general, comienzan entre las semanas cuatro y nueve, y alcanzan su mayor nivel entre la semana siete y la doce. La buena noticia es que las náuseas suelen disminuir al final del primer trimestre, aunque las aversiones a ciertos alimentos y olores pueden durar hasta el parto [3].
El cansancio se hace notar
Las mañanas pueden parecer imposibles y puede que te cueste mantener los ojos abiertos en el trabajo. No estás sola; el cansancio y la somnolencia afectan al 95 % de las mujeres embarazadas [4]. Las razones no se conocen del todo, pero es probable que se deban a varios factores, incluidos los niveles altos de progesterona, la presión arterial baja y los cambios en la hemoglobina [5]. En el segundo trimestre, tu cuerpo se adaptará y tus niveles de energía volverán a la normalidad. Por ahora, descansa lo más que puedas, recuerda que las mujeres embarazadas necesitan dormir entre ocho y diez horas por noche [6].
Malestar abdominal
No te sorprendas si te sientes como si fueras a tener tu período; tu abdomen inferior puede sentirse tenso o puedes notar una sensación tirante en la parte baja de la espalda. Esto se debe a que el útero está creciendo y estirando los ligamentos cercanos. Estos síntomas pueden empeorar con el estreñimiento y la hinchazón (molestias comunes en el primer trimestre). Si el dolor se alivia cuando cambias de posición, lo más seguro es que no haya motivo de preocupación. Sin embargo, si experimentas sangrado, dolor intenso, fiebre o mareos, consulta a tu médico [7].
Cambios de humor
Es posible que experimentes toda una gama de emociones en el espacio de media hora; desde alegría y anticipación, hasta preocupación y tristeza [8]. La culpable es la progesterona, que hace que las futuras mamás sean más sensibles emocionalmente. Incluso un embarazo muy deseado y planeado puede ser estresante. Las personas que mejor manejan el estrés son las que expresan sus sentimientos y los comparten con sus seres queridos [9]. Así que no te contengas, date permiso de sentir alegría, tristeza y miedo.
Ganas frecuentes de orinar
Es posible que sientas ganas de ir al baño con mayor frecuencia, mañana, tarde y noche. Un mayor flujo sanguíneo al área pélvica y el crecimiento del útero ejercen presión sobre la vejiga, lo que hace que te den ganas de orinar con más frecuencia que lo habitual [8]. Esto puede continuar durante todo el embarazo y es una de esas cosas que aprenderás a manejar.
Es posible que no experimentes todos estos síntomas a la vez. Unos pasarán rápidamente, mientras que otros te acompañarán durante más tiempo. Incluso, algunas futuras mamás no se sienten embarazadas hasta que su vientre empieza a crecer, ¡y eso también es normal! [10]





