Estar distraída puede ser parte del embarazo
Esta etapa del embarazo tiende a ser bastante tranquila. Las emociones se estabilizan y el malestar físico, aunque no completamente excluido, suele ser manejable. Una queja común es el dolor lumbar, causado principalmente por el crecimiento del útero. A medida que el centro de gravedad del cuerpo cambia, la carga se redistribuye a lo largo de la columna y se ponen a trabajar nuevos músculos; algunos no están acostumbrados a trabajar tan intensamente y pueden doler [1]. Una buena forma de controlar el dolor de espalda es mediante la actividad física, la natación y el yoga pueden resultar especialmente útiles [2, 3].
Los estudios muestran que muchas mujeres embarazadas se vuelven un poco olvidadizas o descubren que su capacidad de atención y velocidad de pensamiento no son iguales. Puede resultarles un poco más difícil retener información, elegir las palabras precisas, pasar de un tema a otro o cambiar entre diferentes actividades [4]. Las investigaciones también muestran que el cerebro de una mujer embarazada sufre algunos cambios importantes, principalmente causados por niveles elevados de estrógeno y progesterona, que a su vez pueden provocar cambios en el comportamiento, el estado de ánimo y la cognición [5].
Ten todo esto en cuenta la próxima vez que tu pareja te cuente la misma historia por tercera vez, olvide las llaves o confunda algunos nombres. La mayoría de las mujeres encuentran una manera de solucionar todo esto, pero tú puedes apoyarla recordándole amablemente cosas importantes, dejándole notitas o revisando las cerraduras y los electrodomésticos cuando salgan de casa.






