Está bien bajarle al ritmo
En esta semana es posible que se sienta cansada o hasta fatigada [1]. También puede comenzar a sentir náuseas matutinas y sus senos pueden seguir haciéndose más pesados y más sensibles. Además, es probable que ahora deba orinar con más frecuencia de lo habitual, ya que el útero en crecimiento está comenzando a presionar la vejiga.
Por otro lado, los cambios hormonales hacen que el flujo sanguíneo disminuya, lo cual puede propiciar debilidad y mareos. ¡Algunas madres, incluso, pueden nuevamente experimentar acné!
En este momento, el aumento de peso es insignificante. Algunas mamás pueden perder peso debido a la pérdida de apetito y por las náuseas [2]. Sin embargo, en esta misma semana, puede comenzar a mostrar retención de líquidos, y, una relajación en el tono muscular, puede hacer que se le empiece a notar el embarazo.
Flujo vaginal
El flujo vaginal debe ser lechoso, blancuzco y líquido. Si su flujo es espeso o amarillento, puede deberse a una infección, la cual puede ocurrir durante el embarazo. Informe a su médico si nota algo inusual.





