¿Es seguro que las mujeres embarazadas viajen en avión?
El cuerpo de tu pareja está haciendo espacio para el bebé en crecimiento; ajustándose para satisfacer sus necesidades y cambiando todos los días. Bajo la influencia de las hormonas del embarazo, su cuerpo comenzará a retener líquido, provocando hinchazón en diferentes partes, incluidas algunas tan distantes como las piernas y el tejido nasal. Su vista también puede verse afectada, por lo que podría ser necesario consultar al oftalmólogo [1].
Muchas parejas consideran que este es el momento perfecto para una “babymoon”,es decir, un viaje o unas vacaciones antes del nacimiento del bebé. Durante el segundo trimestre, viajar en avión no supone un gran problema para las mujeres embarazadas. Sin embargo, a medida que se acerca la fecha del parto, su abdomen puede interponerse y puede aumentar el riesgo de parto prematuro [2].
Volar se considera seguro para la mayoría de las futuras mamás [3], pero existen algunas contraindicaciones. Si tu pareja sufre enfermedades cardiovasculares o pulmonares, alguna patología placentaria, insuficiencia cervical u otros problemas de salud [2, 4], debe consultar a su médico y obtener aprobación antes de reservar un vuelo.
En la cabina, las mujeres embarazadas deben beber mucha agua y levantarse para caminar y estirar las piernas con regularidad. La ropa holgada y los tejidos transpirables pueden hacer más cómodo el viaje [3]. Es posible que sienta ciertas incomodidades, pero lo más probable es que sean manejables. En caso de vómitos intensos, diarrea, hinchazón repentina de las piernas, dolor al caminar o sangrado vaginal, se debe buscar atención médica urgente [2]. Todo esto también aplica a viajes largos por carretera.






