En tu segundo trimestre, el objetivo ideal es ganar alrededor de 1 libra por semana. Sin embargo, los estudios han demostrado que entre las mujeres que dieron a luz bebés sanos y sin complicaciones, solo la mitad de ellas alcanzaron este objetivo, mientras que el resto ganó más o menos [1].
¿Significa esto que puedo relajarme y dejar de controlar mi peso?
No. El aumento de peso excesivo en el segundo trimestre aumenta el riesgo de diabetes gestacional [2] e hipertensión [3]. También es un factor importante que contribuye a la necesidad de una cesárea, ya que el bebé puede crecer demasiado para el parto vaginal [4].
Además, en los últimos años ha surgido una desafortunada tendencia en la que las mujeres embarazadas ganan muy poco peso. El término "pregorexia" describe un trastorno alimentario que se manifiesta durante el embarazo.
¿Por qué es peligroso ganar muy poco peso?
Ganar muy poco peso está relacionado con el nacimiento prematuro. Por otro lado, los bebés que nacen cerca de la fecha prevista de parto y cuyas madres no aumentaron de peso lo suficiente, tienden a estar por debajo de su edad gestacional en términos de tamaño y nivel de desarrollo [4].
¿Qué es la “pregorexia”?
Este no es un término médico y los médicos no suelen hacer un diagnóstico formal al respecto. El término comenzó a aparecer en literatura relacionada con el embarazo a medida que más mujeres embarazadas empezaron a presentar bajo peso. Estas mujeres disfrutan el hecho de que no "se les nota" el embarazo durante mucho tiempo. Se apegan a dietas extremas y se ejercitan vigorosamente para quemar calorías. Esta estrategia afecta negativamente el desarrollo del bebé.
¿Cuáles son algunas señales de advertencia?
Los especialistas de la Clínica Mayo sugieren tomar nota de estas señales de advertencia:
La futura madre actúa como si no estuviera embarazada o como si "el embarazo no cambiara nada".
Cuenta y restringe las calorías.
No está comiendo, incluso después de que las náuseas y los vómitos relacionados con el embarazo hayan disminuido.
Se ejercita con la misma o mayor intensidad que antes de quedar embarazada.
¿Cuál es la mejor dieta para mantener un peso saludable durante el embarazo?
Hay una variedad de excelentes opciones, como la dieta mediterránea o la de bajo índice glucémico. La característica principal debe ser menos calorías “vacías” y más alimentos nutritivos, ricos en vitaminas y minerales. Las dietas diseñadas para reducir la presión arterial son una buena opción, ya que no solo ayudan a mantener un peso saludable, sino que también reducen el riesgo de preeclampsia y diabetes. [5]






