El embarazo se acerca a la mitad
A medida que el bebé crece y la pancita de la mamá a la par, ella puede empezar a experimentar nuevas sensaciones en su cuerpo, incluidos calambres en las piernas.
Las contracciones musculares de las pantorrillas y los pies son bastante comunes durante el embarazo. Hacer actividad física, estirarse y usar zapatos cómodos puede ayudar a controlarlos [1]. Algunos médicos recomiendan tomar suplementos con calcio y magnesio a medida de prevención [1]. Sin embargo, cualquier tipo de suplementación durante el embarazo debe ser aprobada por el médico tratante.
Otra cosa que se puede esperar en esta etapa es una sensación de burbujeo o mariposas en el estómago. La experiencia puede ser causada por los movimientos del bebé, pero también puede ser una simple distensión. A medida que aumentan los niveles de progesterona, los músculos del cuerpo comienzan a relajarse, incluidos los intestinos. Esto puede ralentizar el proceso digestivo y se pueden acumular gases como efecto secundario [2].
Las mujeres embarazadas deben prestar especial atención a su dieta, los tipos de alimentos que eligen y cómo se preparan. Para minimizar cualquier riesgo, tu pareja debe evitar platos que incluyan pescado crudo o carne poco cocida de cualquier tipo, no comer nada que contenga huevos crudos y evitar salchichas ahumadas, lácteos no pasteurizados o quesos con moho.






