La ansiedad en relación a tratamientos y atención médica es natural. Sin embargo, las visitas regulares a tu médico pueden ayudarte a sentirte más en control de la situación.
Los embarazos múltiples se consideran embarazos de alto riesgo [1]. Estas palabras muy a menudo ponen muy nerviosos a los padres. Esto es normal porque la palabra "riesgo" evoca connotaciones negativas. Sin embargo, los médicos lo usan en un sentido diferente.
Alto riesgo es un término médico. Significa que tu cuerpo estará expuesto a más estrés físico. Estadísticamente, los embarazos gemelares tienen más probabilidades de presentar diabetes gestacional, presión arterial alta y parto prematuro, y tienden a necesitar una cesárea u otras intervenciones médicas con mayor frecuencia [2].
¡Eso es lo que me preocupa!
Tus miedos son normales. El embarazo es una situación estresante, los embarazos múltiples lo son doblemente. La nueva situación en la que te encuentras es mayormente desconocida. Quizás, después de escuchar a los médicos o leer historias, hayas comenzado a pensar que un embarazo gemelar es peligroso. Empiezas a tener pensamientos recurrentes sobre todas las posibles complicaciones. Este estado emocional puede tenerte constantemente nerviosa, si escuchas "tu probabilidad de una complicación x, y o z es mayor", tu cerebro lo traduce como "esto definitivamente me va a pasar a mí".
En realidad, este no es el caso. Las estadísticas no pueden predecir cómo se desarrollarán los eventos en tu caso particular. Sí, los médicos te van a brindar atención especial y prescribir más procedimientos y pruebas; pero esto no significa que estés en riesgo. Simplemente están siendo muy cautelosos.
Observa la situación desde otro ángulo. Cuantas más pruebas obtenga, más control sentirás que tienes y menos sorpresas enfrentarás [1].
Esto suena razonable, pero ¿cómo te tranquilizas?
En primer lugar, deja de buscar información sobre posibles complicaciones. No es necesario estudiar en qué se diferencian los bebés prematuros de los nacidos a término. ¡No leas historias de terror en las redes sociales! Trata de no estar cerca de personas que mencionen los riesgos de los embarazos múltiples. Si son tus seres queridos, ¡pídeles que sean más positivos! Lo más probable es que sus intenciones sean buenas, pero es posible que no te resulte agradable escucharlas [3].
Si el miedo te sobrecoge, comparte tus preocupaciones con personas en las que confíes y que no te juzguen, que no te exijan que “te calmes” y que no alimenten tu ansiedad. Si comienzas a notar un aumento en los pensamientos negativos, asegúrate de anotarlos en un cuaderno. También puedes probar técnicas de control de ansiedad, meditación o arteterapia. También puede resultarte útil consultar a un psicólogo perinatal.
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