El bebé alterna entre sueño y vigilia
A partir de esta semana, los ritmos circadianos empiezan a influir en el bebé. En ciertos momentos estará muy activo, mientras que en otros estará más tranquilo.
Pero es posible que la rutina diaria del bebé no coincida con la de mamá. Por lo tanto, no le debe sorprender a tu pareja si el bebé empieza a revolotear en la tarde o por la noche, justo cuando ella está lista para irse a la cama [1]. En esta etapa, un bebé despierto puede ser bastante activo; tragar líquido amniótico, chuparse el dedo del pie y empujar con las piernas.
Exteriormente, el bebé también está cambiando. Aparecen las cejas y vello corporal, y se forma una capa de grasa marrón subcutánea que ayuda con la termorregulación [2]. En los niños, los testículos comienzan a descender.
Si tu pareja espera gemelos
Si tu pareja tiene gemelos fraternos (cada uno tiene su propia placenta y saco fetal), es posible que sus horarios de sueño y vigilia no coincidan. Y definitivamente no se van a adaptar a los de mamá, lo que significa que bien puede sentir los movimientos de los bebés todo el día y sin descanso.
Lo que podemos ver en un ultrasonido
El bebé está acostado sobre el lado izquierdo, de frente a la pantalla. Esta posición nos permite ver el contorno del rostro, incluidos la nariz y los ojos. En la cabeza se ve una capa de pelo fino y esponjoso, llamada lanugo.
Ambas manos del bebé están cerca de la oreja derecha, esta postura sugiere que está dormido.
Los puntos claros del lado izquierdo de la imagen son las piernas y las rodillas. La placenta es visible en la parte superior de la foto.




