¿Edema en el tercer trimestre? Te ayudará una nutrición adecuada
El edema, hinchazón causada por el exceso de líquido atrapado en los tejidos del cuerpo, es muy común durante el embarazo. Se manifiesta en ocho de cada 10 mujeres [1], pero todas las mujeres embarazadas experimentan edema, sólo que es más pronunciado en algunas que en otras.
El edema es común durante el embarazo porque el cuerpo ahora produce aproximadamente un 50% más de sangre y líquidos corporales. En primer lugar, esta producción de fluidos es necesaria para satisfacer las crecientes necesidades del bebé. Y, en segundo lugar, esta es una forma de estirar la piel con suavidad, adaptando el cuerpo a los tamaños que van cambiando de manera acelerada. Además, los líquidos adicionales representan cerca del 25% del peso que se aumenta durante el embarazo.
Ahora bien, sus manos y cara pueden hincharse un poco; no obstante, el edema es más notorio en las piernas y los pies. Las piernas en particular son susceptibles al edema, durante el último trimestre, porque el líquido se drena debido a la gravedad y porque el útero agrandado presiona las venas ilíacas, impidiendo el flujo normal de sangre [2]. Si su presión arterial es normal y la hinchazón no se formó de forma abrupta o repentina, entonces no hay motivo de preocupación.
Es necesario seguir una dieta saludable para evitar el edema patológico y el desarrollo de preclamsia. Algo curioso es que una dieta sin sal es inútil en este sentido [3]. Mucho más efectivo [4] resulta comer vegetales de hojas verdes todos los días, así como ingerir una cantidad saludable de legumbres a la semana y consumir una cantidad moderada de carne o pollo con bajo contenido de grasa. Además, una dieta equilibrada con mucha fibra normaliza los procesos metabólicos y ayuda a mantener el equilibrio electrolítico.
Por último, ahora es más importante que nunca que te mantengas bien hidratada. ¡Ya que comenzaste a comer más, también necesitas beber más agua!






