Un impresionante 94% de las mujeres embarazadas se quejan de dolor de espalda [1]. Para algunas, el dolor aparece en el primer trimestre y para otras comienza más cerca del parto. No existe una causa única, ni una única forma de combatirlo, pero aquí hay algunos consejos que te pueden ayudar.
¿Qué hace que me duela la espalda?
La principal causa de dolor es el crecimiento del útero. Cada semana, el útero se hace más grande y el bebé crece y aumenta de peso. Debido a esto, tu centro de gravedad cambia, la carga se mueve a otra parte de la columna y tu cuerpo no está acostumbrado a esto. La segunda razón es el peso total que ahora llevas. Los músculos de la espalda, la pelvis y las piernas tienen que trabajar más y, por lo tanto, se cansan más rápido y la fatiga resultante puede causar el dolor que sientes [2].
Para mí, no es la espalda, sino las pantorrillas
Dónde y cómo se distribuye el dolor depende sobre todo de tus hábitos y tu forma física. Para algunas, el dolor se concentra en la zona lumbar y para otras, en el coxis. Otras lo sienten en dos o tres lugares al mismo tiempo. El coxis duele más a menudo en quienes gustan de usar tacones. Para aliviar la tensión en algún momento en particular, intenta extender las piernas un poco más, mientras relajas y giras los hombros [2].
¿Por qué los tacones altos empeoran el dolor de espalda?
Los tacones te obligan a mover el peso de tu cuerpo hacia adelante, y ya lo tienes desplazado hacia allá debido al bebé. Como resultado, automáticamente debes doblar demasiado la zona lumbar y tensar la pelvis. Todo esto causa dolor. Los zapatos con tacones bajos y estables permiten un mejor equilibrio y distribución del peso y, como resultado, menos dolor [2].
¿Pueden las mujeres embarazadas usar analgésicos externos como cremas o parches?
Durante el embarazo, es importante minimizar la exposición a cualquier medicamento. Para muchas, un baño tibio o una compresa fría pueden ayudar a aliviar el dolor [2, 3].
¿Qué más puedo hacer para aliviar el dolor?
El método principal para lidiar con el dolor es el de re distribuir tu peso. En este caso, lo siguiente puede ser útil:
Almohadas. Las almohadas largas para el cuerpo y los cojines lumbares funcionan muy bien para las mujeres embarazadas. Puede ser de gran ayuda dormir con una almohada corporal. El dolor en la parte baja de la espalda, el sacro y la pelvis que se deriva de estar sentada en una silla de oficina todo el día también se puede aliviar con una almohada lumbar [4];
Cinturón o faja de maternidad. Estas prendas especiales para uso en el embarazo pueden aliviar la tensión en la espalda y los músculos abdominales. También hay ropa de sujeción especial, que en la parte delantera tiene un elástico que sostiene el vientre desde abajo, para que no tengas que tensar tanto la espalda [3];
Ejercicio. Un ejercicio simple y efectivo es la postura del gato / vaca del yoga: mientras estás en cuatro puntos, alterna entre arquear y redondear la espalda despacio [4]. La natación también puede ser de gran ayuda para tratar el dolor de espalda [5].
Yoga. Una forma de reducir el estrés en la columna y aliviar el dolor de espalda es el hatha yoga o el yoga prenatal. Muchos gimnasios y clínicas médicas ofrecen clases prenatales especiales.







