No hay nada como sostener a tu bebé contra tu piel y amamantarlo en esas primeras horas, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) está de acuerdo; ya que se trata de una recomendación que hace para todas las nuevas madres [1].
¿Qué más se recomienda para las primeras horas y los primeros días del bebé? Aquí te presentamos un resumen.
Cómo vestir a tu recién nacido
Los recién nacidos no cuentan con la capacidad de regular su temperatura corporal; pues sólo debes recordar que, durante nueve meses, estuvo en tu vientre cálido y cómodo, y donde el entorno era por completo predecible. Ahora, está cambiando para regular por sí mismo su temperatura corporal. Por lo que la OMS recomienda que, en sus primeros días, vistas al bebé con una o dos capas más de lo que usarías tú para el clima que haya. Y esto vale ya sea que se encuentren al aire libre o en el interior. Asimismo, debes ponerle un gorro en la cabeza para retener el calor [1].
Cómo bañar a tu recién nacido
No bañes al bebé antes de las 24 horas posteriores al nacimiento [1]. Para empezar, no puedes mojar el cordón umbilical durante unos días [2], por lo que resulta más sencillo limpiar con suavidad la piel del bebé con una esponja o un paño húmedo, o con toallitas húmedas para bebés.
Cómo cuidar el cordón umbilical y el ombligo
En el hospital o centro de maternidad, el cordón umbilical se corta con tijeras esterilizadas y se toca con guantes esterilizados. Tu médico, enfermera o partera se encarga de los procedimientos de seguridad inmediatos. Entonces, tu trabajo será mantener lo que queda del cordón limpio y seco hasta que se caiga.
El ombligo puede ser la entrada a muchas bacterias dañinas, por lo que el área debe protegerse. De esta manera, debes asegurarte de que el pañal del bebé esté limpio y seco, y que no cubra su ombligo. Si su vientre se moja o se ensucia, lávalo con agua y jabón y sécalo con un paño limpio. A continuación, puedes aplicar un antiséptico como la clorhexidina [2].
Ten en cuenta que con un parto en casa o en cualquier lugar que no sea estéril, existe un mayor riesgo de infección. En tales casos, puede ser necesario tratar de manera regular el cordón umbilical con clorhexidina u otros agentes antimicrobianos. Si el área se enrojece o se hincha, o si ve pus o secreción, llama a tu médico [2].
Cómo cambiarle el pañal
En los primeros dos días, el bebé sólo expulsa meconio, que son las heces que se encuentran originalmente en los intestinos antes del nacimiento. El meconio se ve muy oscuro (casi negro) y viscoso. Esto suele ocurrir una o dos veces al día.
Al tercer día, sus evacuaciones intestinales serán más frecuentes y se verán verdes. Esto no es motivo de alarma, ya que es el resultado de haber digerido la leche materna por primera vez. Para el quinto día, puedes esperar que el bebé defeque tres veces al día y que se vea amarilla. En esta etapa, no es necesario usar toallitas húmedas para bebés o lavar al bebé cada vez que le cambies el pañal.
¿Y si hay sangre? Si ves manchas rojas (y a veces gránulos finos) en su pañal, es probable que sea el resultado de la concentración de ácido úrico; la orina del bebé está demasiado concentrada. Esto ocurre con mayor frecuencia en bebés que son amamantados por completo y aparece una o dos veces en los primeros días después del nacimiento [3]. A medida que amamantas al bebé con más frecuencia, su orina se volverá menos concentrada y dejarás de ver esto en su pañal.




