Cuando esperas gemelos, debes tener especial cuidado con tu salud. Es importante encontrar un especialista en el que puedas confiar al 100%.
En los próximos meses, probablemente verás a tu obstetra/ginecólogo más que a tus amigos. Esto es normal, porque un embarazo múltiple implica más pruebas y citas médicas que uno típico. Para evitar que las citas frecuentes se vuelvan estresantes, debes tener cuidado al elegir a tu médico y ser muy proactiva en el proceso [1].
Busca experiencia
Un título médico en obstetricia y ginecología no significa que un doctor trabajará de manera competente cuando se trata de un embarazo múltiple. Siempre pregunta cuántos gemelos ha atendido y si tiene un plan especial para estos casos. Incluso un especialista competente puede confundirse al atender un embarazo múltiple, por lo que la experiencia especializada es esencial.
Pregunta acerca de tus médicos
Nadie te dirá más sobre un médico que sus propias pacientes. Ellas pueden compartir contigo cosas de las que nadie habla en los sitios web de las clínicas o en las redes sociales. Estos detalles pueden resultar buenos o no tan buenos, pero es mejor conocerlos con anticipación para evitar sorpresas durante las consultas [1].
Confía en tu intuición
Puede suceder que un médico tenga un historial impresionante y excelentes evaluaciones, pero simplemente no haces clic con él o ella. Esto no tiene nada que ver contigo, a veces lo que para alguien más resulta excelente, puede no serlo ti [1].
Haz preguntas
Siéntete libre de preguntar sobre cualquier cosa que te preocupe. No hay preguntas tontas, especialmente cuando se trata del embarazo. Cuando no entiendas lo que hace tu médico durante una cita, pídele que sea específico. Aprovecha cada cita para hablar a fondo con él o ella y no tengas miedo de preguntar por qué necesitas un medicamento o examen en particular. Los buenos médicos responderán con calma y respeto a todas tus preguntas y explicarán el significado y el propósito de sus acciones [2].
No toleres la mala educación
Si sientes que tu médico te está presionando, o si te intimida, te humilla o te hace sentir insuficiente, culpable o ignorante; o si sientes que no es del todo claro, asegúrate de expresar tus preocupaciones. Una vez que estés en la consulta puede que te resulte difícil encontrar las palabras adecuadas, así que ensaya con antelación lo que quieras decir. Si el médico no escucha tus deseos, haz todo lo posible por cambiar de médico. Estás en todo tu derecho de hacerlo [2].






