¿Cómo controlar la presión alta con tu dieta?
La hipertensión gestacional es la presión arterial alta que aparece, por primera vez, después de las 20 semanas de embarazo. Por lo general, una vez que haya nacido tu bebé, este tipo de hipertensión pasará. Sin embargo, la hipertensión gestacional puede causar complicaciones graves durante el embarazo y, asimismo, aumenta el riesgo de desarrollar hipertensión en el futuro [1].
La presión arterial alta (especialmente en combinación con factores de riesgo como la diabetes y un IMC> 30) representa un riesgo de preclamsia y parto prematuro. No obstante, una dieta adecuada y la actividad física requerida, pueden reducir tales riesgos [2].
Los centros estadounidenses para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan la dieta DASH para mujeres embarazadas, la cual ha demostrado ser efectiva para reducir la presión arterial [3]. Sin embargo, diversos estudios europeos muestran que también es muy eficaz contra la hipertensión gestacional [4]. Empero, la presión arterial alta durante el embarazo es causada por muchos factores, y no todo depende de los buenos hábitos alimenticios.
Razón por la cual, ahora los investigadores están tratando de identificar los factores que intervienen de manera más directa con el desarrollo de hipertensión gestacional. Por ejemplo, se descubrió que la presión arterial alta en mujeres embarazadas, en la mayoría de los casos, está asociada con la falta de calcio, vitamina D, magnesio y zinc [5]. En consecuencia, si los productos que contienen estos oligoelementos se encuentran constantemente en tu dieta, entonces puedes contar con un mejor nivel de protección. Recuerda, los nutrientes necesarios están contenidos en:
leche y productos lácteos fermentados;
pescado;
nueces y semillas;
legumbres.
Además, debes reducir la cantidad de grasa que consumes (en especial, la grasa de origen animal) y debes aumentar el ejercicio [3, 5]. Y no olvides que la dieta DASH también funciona para las mujeres embarazadas.






