Ayudando a tu pareja si tiene varices
En esta etapa del embarazo, una futura madre puede sentir dolores tirantes en la parte inferior del abdomen. Lo más probable es que la sensación sea causada por las contracciones de práctica, que no representan ningún peligro [1]. Sin embargo, si van acompañadas de dolores punzantes en la zona vaginal, podrían ser signo de insuficiencia cervical; un acortamiento del cuello uterino o una apertura del mismo de más de un centímetro. Potencialmente, esto puede provocar un parto prematuro [2]. Sólo un médico puede determinar la causa del dolor mediante un examen adecuado y una ecografía, por lo que habría que programar una cita lo antes posible.
También es común que algunas mujeres ronquen en esta etapa del embarazo, principalmente cómo síntoma de una inflamación de las fosas nasales [3]. Si sus ronquidos interrumpen tu descanso, puedes intentar usar tapones para los oídos para que ambos pasen una buena noche.
Otro problema común entre las mujeres embarazadas son las venas varicosas en las piernas. Normalmente, las venas tienen válvulas unidireccionales que ayudan a mantener el flujo de sangre hacia el corazón. El embarazo puede hacer que esas válvulas se agranden y se hinchen, provocando dolor, pesadez y palpitaciones en las piernas [4].
Las venas varicosas suelen mejorar dentro del año posterior al parto y los casos persistentes pueden tratarse con éxito después del embarazo. Por ahora, tu pareja debe evitar estar de pie o sentada por períodos prolongados, tampoco debe sentarse de pierna cruzada. Es recomendable que use ropa holgada y que eleve los pies o las piernas cuando esté sentada o acostada [4].






